Todo o casi todo se hace por la obtención del poder, de ahí por qué se ha empoderado la condición de tránsfugas que deambulan de un sitio a otro sin reparo alguno, es como el trapecio o cualquier medio que les sea útil para cambiar de piel. Pragmatismo dirán algunos, oportunismo los otros.

Hay quienes señalan que el enfoque realista de la política legitima las tesis de Nicolás Maquiavelo que las publicitó en su obra de referencia El Príncipe escrita hace más de 500 años, por ello de dicho documento se desprende la consabida frase de el fin justifica los medios.

Ejemplos del transfuguismo político los tenemos a pasto en nuestro país, aún puede incrementarse más, la búsqueda del poder es legítima aunque ya no se cuiden las formas y se contribuya a ser más nebulosa la situación por múltiples desfiguros de los que somos testigos de manera cotidiana.

Habría que agregar al transfuguismo el nepotismo cada vez más visible, las herencias de cargos públicos a familiares consanguíneos o por afinidad. La propia presidenta Claudia Sheinbaum propuso inicialmente impedir el nepotismo en cargos públicos para el 2027 aunque los diputados y senadores definieron que sería hasta el 2030. Morena reformó sus estatutos para poner freno a dichas conductas entre familiares ya para el próximo año, aunque no todos los interesados están convencidos.

El nepotismo en la política mexicana tiene una larga data, en el siglo pasado el presidente José López Portillo tuvo a su hijo José Ramón en su gabinete y también a su hermana Margarita, así podríamos mencionar muchos casos relacionados con estas prácticas abusivas que desdeñan la meritocracia y la equidad y, obviamente, se oponen a una genuina democracia.

Actualmente en Zacatecas se vive el conflicto porque el senador Saúl Monreal Ávila anunció que buscará la gubernatura, la cual ahora mantiene su hermano David Monreal y su otro fraterno Ricardo es el líder de los diputados de Morena. Es decir, el actual senador desafía las reglas internas de Morena y el asunto aún no concluye.

Algo similar sucede en San Luis Potosí, resulta que la senadora Ruth González Silva buscará la gubernatura aunque es la esposa del actual mandatario Ricardo Gallardo Cardona, recién la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró su rechazo al nepotismo. En el estado de Guerrero, el senador Félix Salgado Macedonio, se dice, buscará heredar la gubernatura en la que actualmente despacha su hija Evelyn Salgado Pineda. Es decir, ya son muchos casos cuestionables porque las formas parecen atropelladas.

La lucha por el poder de manera pacífica es legítima, aunque las formas también importan, la forma es fondo dijo el recordado ideólogo Don Jesús Reyes Heroles, aunque en estos los tiempos de la posmodernidad parece que ya no es materia para el análisis y la frivolidad gana terreno porque el nepotismo parece difícil que sea desterrado aunque ello afecte negativamente a la democracia.

Son tiempos del transfuguismo, en donde se muda de piel y se apela a la desmemoria. Es la realidad.