Jacquelin Ramos

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) presentó ante la opinión pública a Martín Beltrán Coronel, “El Águila”, sobrino del extinto Ignacio “Nacho” Coronel Villareal, quien fue capturado el 12 de mayo, en Zapopan, Jalisco, junto con cuatro personas más, entre ellas dos mujeres que pertenecían a su estructura de seguridad.

“El Águila” está considerado como el hombre que sustituyó en el mando del cártel del Pacífico a Coronel, y hasta el día de su aprehensión controlaba todo el trasiego de drogas provenientes de Sur y Centroamérica a través del territorio mexicano y costas de Jalisco y Colima.

De acuerdo con un informe de la Sedena, el ascenso de Martín Beltrán Coronel fue avalado por Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, lo que le permitió colocarse dentro de la cúpula de poder del narcotráfico, al nivel de Ismael Zambada García, “El Mayo”, y Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”.

Marisela Morales, procuradora general de la República, aseguró que con la captura de personas importantes en la organización de Guzmán Loera es la manera como también se ataca la estructura de “El Chapo”, en tanto que las investigaciones, por supuesto, son tendientes a encontrarlo a él, y se va a seguir trabajando hasta lograr el objetivo”.

30 cárteles

La cantidad de cárteles que se disputan el control del narcotráfico en México varía según las fuentes. La Procuraduría General de la República (PGR) estima que el narcotráfico está en manos de dos grandes grupos, dirigidos por Joaquín Guzmán y Osiel Cárdenas, en tanto que para la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) hay 30 grandes organizaciones criminales mexicanas a cargo del tráfico de droga. La Sub-Procuraduría de Investigación Especializada contra la Delincuencia Organizada de México (SIEDO) calcula que existen más de 130 células de delincuencia organizada.

En el transcurso de su administración, el presidente de México, Felipe Calderón, lanzó un operativo masivo en contra del narcotráfico a través del despliegue de más de 30 mil elementos del Ejército y de la Policía Federal. En reacción a esta maniobra del gobierno, los cárteles han desatado una violencia inusitada, matando a cientos de policías, sicarios rivales y soldados. El presidente Felipe Calderón explicó que la violencia que vive el país es causada por una recomposición de los cárteles de la droga tras los golpes que se han dado a sus estructuras.

Aun tras las rejas, los narcotraficantes más connotados continúan manipulando sus cárteles, impartiendo órdenes para eliminar rivales y dejando en evidencia la falta de capacidad del Estado mexicano para desarticular al crimen organizado. Uno de los casos más notorios de la impunidad que gozan quienes ya están detenidos, sucedió en enero de 2001, cuando Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, jefe del cártel de Sinaloa y uno de los narcotraficantes más importantes de México, se fugó de la prisión de máxima seguridad en Puente Grande, Jalisco. Es tal la corrupción entre algunos funcionarios, que los cabecillas de las redes del narcotráfico tienen libertad de acción dentro de los penales, como se evidenció con esta fuga.

 

Cártel de Sinaloa o del Pacífico


El cartel de Sinaloa, dirigido por Joaquín Guzmán Loera, mantiene su área de influencia en 17 estados. También es conocido como la organización Guzmán Loera o el Cártel del Pacífico. Está involucrado principalmente en el tráfico y distribución de cocaína colombiana, mariguana mexicana y heroína asiática.

Esta organización comenzó en la década de 1990 y opera en la región del Pacífico Norte y desde la audaz fuga de “El Chapo” ha ampliado su marco de acción hacia las zonas centro y sur del país, confrontándose con los grupos delictivos que tenían éstas como su área natural de influencia.

Sus sanguinarios enfrentamientos con los principales jefes de los carteles de Arellano Félix y la familia Carrillo Fuentes han dejado una estela de sangre por todo el país. El Cártel del Pacífico está ligado a hechos judiciales de gran trascendencia en México, como el homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas, la ejecución de Rodolfo Carrillo Fuentes y el asesinato del coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal, el líder de los operativos contra esos grupos delictivos, Edgar Eusebio Millán Gómez, este último ejecutado en mayo del 2008 en venganza por los decomisos de droga y la detención de 13 sicarios integrantes de este cártel.

El 27 de mayo del 2008, el Cártel de Sinaloa asesinó a siete agentes de la Policía Federal de México mientras estos hacían efectiva una orden de cateo en una vivienda de seguridad de la organización criminal. Esto motivó a la Secretaría de Seguridad Pública a reforzar su presencia con 200 agentes más, aumentar el calibre de armas que utilizan los policías y el nivel de blindaje de sus patrullas.

Según analistas y fuentes gubernamentales, este cártel introduce un 65 por ciento de las drogas trasportadas ilegalmente en Estados Unidos. En 2010, por segundo año consecutivo, a Joaquín Guzmán Loera se le incluyó en la lista de los hombres más ricos del mundo de la prestigiosa revista Forbes, que estimó su fortuna en mil millones de dólares.