La homosexualidad es una variante de la sexualidad humana
Queridos lectores de Siempre!, como ustedes saben, el pasado martes 17 de mayo se celebró el Día Internacional Contra la Homofobia, y que se instauró esta fecha porque fue el día en que la Organización Munidal de la Salud (OMS) aceptó la homosexualidad como una variante natural de la sexualidad humana.
Desafortunadamente, las estadísticas que hablan de este mal social que es la discriminación no son nada alentadoras a nivel mundial. Por ejemplo, en Asia y en Africa prácticamente no se reconocen los derechos de los homosexuales, en tanto que en alrededor de diez países aún se ejecuta la pena de muerte por el delito de “homosexualidad”.
Aunque en nuestro país no hay leyes discriminatorias, lo cierto es que gran parte de la sociedad mexicana todavía tiene muchísimos prejuicios al respecto.
Gracias a una encuesta difundida por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación nos enteramos que el 80% de las personas mayores de 50 años están en contra de que las parejas gay adopten niños. El 60% de los adultos de más de 60 años no permitirían que en su casa vivan personas homosexuales.
Pero, por otra parte, el sector más abierto de la sociedad es el que va de los 18 a los 29 años, pues 62% de ellos sí vivirían con gays. Hay que decir que los sectores urbanos y las personas con más escolaridad tienen una menor tendencia a la homofobia.
Por eso es importantísimo educar a los niños en la tolerancia y también hacer campañas para que los habitantes de las zonas rurales tengan un mejor conocimiento.
Además, no hay que olvidar que nuestro país tiene el segundo lugar mundial en crímenes por homofobia.
Quiero aprovechar que ya se encuentra en circulación mi libro En el clóset (Ediciones B) para compartir con ustedes algunos de los pasajes del magnífico prólogo de la sexóloga Marina Castañeda. Según escribe, “sacar del clóset” a los famosos ha sido una de las vertientes del movimiento gay. ¿A qué se debe esta compulsión por decir públicamente qué famosos han sido gays? Veamos su respuesta:
“Se ha tratado de mostrar que la homosexualidad siempre ha existido, en todas las épocas y todos los países, y que por tanto no podemos considerarla como un fenómeno propio de la fase decadente de las civilizaciones (como consideraron algunos historiadores de los siglos XIX y XX), ni como una desviación propia del capitalismo burgués (como lo pretendieron diversos pensadores marxista-leninistas), ni como una patología limitada a algunos individuos con serios problemas psicológicos (como lo sostuvieron muchos seguidores de Freud), ni como una moda surgida en la sociedad actual debido a la pérdida de los valores tradicionales (como suelen decir, todavía hoy, algunos voceros de los sectores más conservadores de nuestro país).”
Estoy segura que conocer la vida de personajes como Marcel Proust, Gabriela Mistral, Tchaikovsky, Oscar Wilde, Susan Sontag, Juan Soriano o Leonard Bernstein haría que mucha gente cambiara su opinión adversa en contra de los homosexuales. Como dice Marina Castañeda:
“La existencia de tantos homosexuales geniales demuestra contundentemente que tales personas pueden llegar hasta la cima del pensamiento y la creación, con toda la madurez, constancia, disciplina y capacidad de relación e interlocución que ello implica. Aunque la mayoría de sus discípulos lo hayan olvidado, cabe recordar que el mismo Freud jamás pensó que la homosexualidad fuera una patología, y en varias ocasiones abogó por su despenalización.”
Finalmente, quiero recomendarles que regalen el libro En el clóset porque será una manera de ayudar a que más personas tengan la oportunidad de vivir fuera de sus prejuicios.
