Juan José Reyes

El israelí Amos Oz (Jerusalén, 1939) es uno de los grandes narradores de la actualidad. Su nombre aparece cada año en los pronósticos que se dan poco antes de la revelación del ganador del Premio Nobel. Su novela más célebre es Una historia de amor y oscuridad, que ha llegado a ser un éxito de ventas mundial.

Como varios colegas suyos Amos Oz ha sido atraído por la literatura para jóvenes, y como en los otros casos también lleva a ésta, necesariamente, varias de sus ideas centrales (lo que antes se conocía como su visión del mundo) y diversos recursos técnicos que suele emplear. Sucede así en De repente en lo profundo del bosque, una novela escrita pensando en lectores jóvenes y que en realidad puede ser disfrutada por personas de cualquier edad, salvo los niños.

Es una gran pequeña novela. Su planteamiento original parece sencillo. En un pequeño pueblo no hay animales, de los cuales sólo queda la borrosa sombra, una presencia meramente onírica. Lo interesante surge aquí: no sólo no están los animales en el pueblo sino que su solo recuerdo suscita sentimientos negativos: miedo, vergüenza, repulsión, sentimientos malignos. En tal atmósfera un muchacho es distinto: tiene una gran curiosidad por los animales. Y un día desaparece el muchacho. Comienza una búsqueda, que incluye a cuerpos policiales y que va declinando al paso del tiempo Y un día reaparece el muchacho, vestido estrafalariamente, con un aspecto distinto al convencional, pobre y desordenado. El muchacho ha quedado ya entonces encerrado en su mundo. La sociedad adulta del pueblo no tarda en diagnosticarlo: padece relinchitos, un extraño mal que consiste en que la comunicación sólo cursa mediante la emisión de relinchos. Y de varios tonos, a veces entusiastas, son los relinchos de este personaje al que le da por treparse a los árboles a mirar el mundo y a protegerse de él. Otros personajes aparecen en la historia. Entre ellos están una muchacha y un muchacho que una vez perciben el brillo metálico de un pez en los meandros del río…

La novela está planteada como una inteligente, moderna parábola. Es una novela intrigante, con momentos hermosos, tierna en ocasiones. Su enseñanza, si la tiene, radica en la vergüenza que todos acaso deberíamos tener al quedarnos cada vez más solos, atrapados en el progreso y en las normas.

Amos Oz, De repente en lo profundo del bosque.
Fondo de Cultura Económica / Ediciones Siruela (A través del Espejo, Biblioteca Juvenil), México, 2011; 118 pp.