Marco Antonio Flota
Ernesto Zedillo fue un presidente PRIbolero (recuérdese que presumía que de niño fue aseador de calzado y se graduó de limpiabotas el 1 de diciembre del 2000 cuando le entregó la banda a Vicente Fox).
Pero en el caso de Felipe Calderón usamos la palabra “panbolero” sin significado partidista. Expliquemos: dice una leyenda urbana que cuando el futbol soccer empezó a practicarse en México, lo jugaban principalmente los obreros de las panaderías, por lo cual quienes preferían el fut americano, el tenis u otro deporte menos plebeyo, acuñaron el término “panbolero” para referirse despectivamente a los primeros émulos del Chicharito Hernández.
Y el presidente Calderón que ha demostrado fehacientemente su predilección por este deporte que se practica con los pies, por lo tanto es Pan, no PAN, bolero. Incluso viajó al partido inaugural de la Copa del Mundo en Sudáfrica el año pasado, sin darle suerte a México: el propio don Felipe fue el único mexicano que alzó la Copa (nos referimos al trofeo del Mundial, cuando se lo llevaron a Los Pinos para que lo conociera, malpensados).
En cuanto a la Selección Mexicana Sub 17 ha sido el primer fan y festejado con entusiasmo sus triunfos. Cuando el delantero Julio Gómez siguió jugando con la cabeza vendada y sangrando, para anotar el gol del triunfo, el Presidente escribió por Twitter: “¡Este es el carácter que México necesita!” Hazaña, la de Gómez, similar a la del propio Calderón, quien nos gobernó durante varias semanas con un brazo en cabestrillo, por el accidente que sufrió por su afición al pedal (se cayó de la bicicleta, malpensados).
Es más, llegó a declarar el mandatario que México podría resolver todos sus problemas si los atacara con la filosofía del futbol. Esto es, el trabajo en equipo, el esfuerzo conjunto. Y puede que tenga razón. Lo que vemos difícil es que él mismo se atreva a aplicar el reglamento del futbol.
Por ejemplo, sacarle tarjeta roja, de expulsión, a la maistra Gordillo que lo balconeó al revelar el pacto que tuvieron en 2006 para llevarlo a Los Pinos. Y cuando menos, tarjeta amarilla, de amonestación, para Miguel Angel Yunes, como hacen los árbitros para disimular, cuando están confabulados con el otro bando.
Debería limitar al mínimo los tiros de esquina —o de carretera— que sueltan los militares desde sus retenes contra todo lo que se mueva. Y decretar un penal contra el Chapo, quien se mueve como líbero por todo el territorio nacional, gambeteando las fuerzas del orden.
Evitar que co-metan manos algunos miembros del gobierno. Y mandar a la banca a quienes se sienten dueños del balón y hacen machincuepas, tipo Ego Sánchez, para mantenerse en el puesto, mientras cometen faules para ganar la candidatura presidencial.
Pero, ya dijimos, se ve difícil que el Presidente funja como árbitro nacional. Pues no sabe ni qué pitos toca a estas alturas del partido sexenal.
Tumbagrillos
BRISEÑOR: El capitán de la Sub 17, más maduro que Ego Sánchez.
CALDERON: (Nacho) Uno que sí era Cuate, ex portero de la Selección Nacional.
CASILLAS: Chavo futbolista que debería ser director del INFONAVIT.
ESPEDICUETE: Integrante de la Selección mayor, no confundir con Espericueta, sano chavo de la Sub 17
FIERRO: Joven futbolista que no enseña el cobre, como Blake, el de Gobernación.
GIOVANIDOSO: El de la Selección grande, el de la Sub 17, Casillas sí es Giovanni.
GOMEZQUINO: Quien le reste méritos a Luis Gómez, el chavito que jugó vendado.
RICHARRO: Líder sindical, sin comparación con Richard Sánchez, portero de la Sub 17.
SOYLORO: Político que habla mucho, al contrario que Solorio, chavo futbolista.
TOSTADO: Brillante futbolista, no confundir con tanto político quemado.
Epidramas
La corrupción los hermana,
iguales sin asegunes:
mal comienza la semana
para la que ahorcan por Yunes.
La Maistra negociadora,
de habilidad demostrada,
presume de operadora,
pero es la más operada.
Veinte millones mensuales
pedía para el PANAL.
si se los dieron, qué mal.
Tanto tienes, tanto vales,
pero cuando verdad salga
sabremos si Yunes dio
los millones que pidió
para el PANAL o pa nal…ga.
(Periodista ya no ladres,
Yunes y Elba se pelearon,
pero antes disimularon:
pensamos que eran compadres
¡y resultaron compadres!)
Declaraciones tronantes
del Peje, que no se aplaca:
“¡Gubernaturas —ataca—,
las gana así hasta una vaca!”
(¡Declárenlas, pues, vacantes!)
