Juan Antonio Rosado

En este lugar,
los pájaros vuelan bocabajo,
la niebla perdura entre hojarascas.
Nadie duerme.

*

Sentado a la izquierda del trono,
el infeliz derrama pus
en la estela de la mañana.
Un balazo enciende los recuerdos.

*

Ayer tuve un sueño.
Era limpio como sábana
menstruada por la luna.
Mis ojos lo mecieron,
lo sobaron, lo arrancaron de su tierra.
Y ahora yace
en ambulante lápida de asfalto.

*

Has huido
mientras cuarenta y un travestis
eran consignados,
y cuarenta y dos bebés
morían consumidos,
abrasados y abrazados
por cinismos religiosos.
¿Has huido, sensatez?
La soledad baila nuevamente
donde las aves prefieren caminar.

*

Aquí, en mi ciudad,
los recuerdos de infancia
son de humo y ruido,
cabeza adolorida
y estática nube.
Reptante abandono del sosiego.