Claudio R. Delgado
La editorial Jus, acaba de lanzar al mercado editorial el libro más reciente del escritor Felipe Garrido (Guadalajara, 1942), una antología de 303 cuentos cortos que a la más pura manera de los Conjuros (palabra que le da nombre al volumen) invocan semblanzas, historia fantásticas y eróticas; anécdotas o historias de santos (la totalidad de ellos inventados, salvo uno, según confesó el mismo escritor), o que a través de “poemas” en prosa, narra desde la perspectiva de un niño, un anciano o el hombre culto y atribulado por no sé qué desencanto, o por el marinero ilustrado que paciente espera y recuerda en la mesa de aquel triste bar, o por la mujer que describe sus amores y deseos.
Felipe Garrido es un escritor transparente en su prosa: limpio y claro; un escritor que nos permite imaginar y que nos lleva por ese mundo fantástico que a veces nos hace recordar tal vez, al magnifico uruguayo Horacio Quiroga, y que en sus 303 cuentos de Conjuros, da muestra clara de una madurez como escritor que nos trasmite la emoción, el deseo, la imaginación de un niño, de un viejo o el deseo inconciente de la libido del infante que cuando se acuesta en la alfombra como si fuera a dormirse se cubre la cara y sin que nadie lo mire se acomoda y entre los dedos de la mano puede ver “cómo crecen, cómo suben desde los zapatos de tacón alto, cómo se pierden en los pliegues de la falda las firmes, blancas, suaves, dulces perfumadas piernas de mamá”.
En Conjuros, Garrido hace alarde de conocimiento, de cortesía y buen gusto, pues su estilo es precisamente eso: cortés. Y aunque sus cuentos tienen algunas reminiscencias de Rulfo o Arreola (autores con los que tuvo alguna cercanía), como lo señalaron los presentadores del libro (Hernán Lara Zavala y Gonzalo Celorio, o la misma Silvia Molina), yo puedo ver cierta influencia de Cortázar con su Bestiario o incluso de Rayuela.
Conjuros es un libro que se deja leer de cualquier forma, desde el principio o a partir del final o de en medio, es un texto que el lector podrá disfrutar desde cualquier parte que lo empiece a leer. Cada cuento, va ilustrado por bellas viñetas que son autoria del joven Iñaki Garrido, hijo del autor. Es un libro en el que usted amigo lector podrá navegar por un “mar” a veces tranquilo y manso, lleno de libertad y erotismo, sensualidad, angustia y dolor, y por qué no, desde la risa, incluso; pero otras veces se encontrara con océanos turbulentos de dolor y recuerdos, añoranzas que hacen que los cuentos de Conjuros sean paladeados desde cualquier forma que usted los pueda devorar.
Enhorabuena querido Felipe Garrido.
