Según México Evalúa
Balaceras y corretizas de miles de aficionados al futbol es lo que se ha visto en las pantallas de los noticieros europeos y estadounidenses. Padres protegiendo a sus críos, hombres abrazando a sus mujeres, jugadores a punto de llorar. Escenas que parecieran arrancadas a un guión de desprestigio y con la misma o mayor fuerza que las fotos de los decapitados en Tamaulipas o en Guerrero forman parte del menú cotidiano que nos hemos encargado de programar no sólo para que sea visto en todo el país sino también para estimular la náusea en el extranjero.
Mientras los señores Francisco Blake, de Gobernación, y Genaro García Luna, de Seguridad Pública, dicen que nos van a proteger y hacen ramplonas declaraciones o mandan hacer telenovelas de policías y filibusteros, la organización llamada México Evalúa reporta que desde 2007, fecha en que el señor Felipe Calderón quiso apuntalarse en la presidencia, se elevaron considerablemente los secuestros, asaltos y todo tipo de ilícitos violentos. Tan sólo en homicidios, el alza es de 96% y el nivel de secuestros llega a 188%. La extorsión subió 101 % y el robo de automóviles en 123%.
Compárese con los datos y las gráficas oficiales.
¿Qué fue lo que ha hecho el gobierno de Calderón para abrir tal apetito a los delincuentes? Porque una cosa es el apartado de las bandas dedicas al narco y otra es el tsunami delincuencial común. Lo primero que salta a la vista es la ineficacia para cumplir con su primer deber que da razón a cualquier gobierno: proteger la vida y los haberes de la población. Aquí en este primerísimo renglón, han fracasado rotundamente.
Es tan grande el maremágnum desatado que el procurador de Guerrero les pide a los criminales una tregua, es decir, confiesa su impotencia e incumplimiento elemental.
Mientras tanto, el señor Calderón confiesa ante los escolapios en el acto de inauguración de cursos, la dificultad que tiene al tomar decisiones que a todos nos afectan y de paso, que es repaso, inculpa de la tragedia en la que vivimos a los alcaldes y gobernadores del país sin hacer distinciones ni matices para meter a todos en el mismo hediondo saco.
La falta de planes concretos y de coordinación con diversos gobiernos del PRI y del PRD, incluso del PAN, está al alcance de cualquier mirada, y esto incluye a los escolares de educación básica ante los cuales se permitió confesiones entre las que se pudo ver que responsabiliza a las policías municipales, a jueces, agencias policíacas y la ausencia de capacitación del Ejército y la Marina en tareas para las que no fueron creados.
Paradójicamente en la misma fecha, el Centro Nacional de Visas señala que para este año que corre, son un millón 400 mil personas las que, legalmente, quieren irse del país. En su mayoría forman un gigantesco pelotón que quieren imprimir su fuerza y talento a otras partes en las que puedan vivir en armonía y encuentren seguridad aceptable.
Estas cifras contrastadas con la imparable ola de crímenes y violencia que reina en México, será no cabe duda de ello, el color con que el señor Calderón ha teñido este sexenio en el que nos prometió empleos y educación de calidad labrados con manos limpias.
¡De haberlo imaginado!
cremouxra@hotmail.com

