Escenario competido y compartido entre tres. Así se muestran los indicadores con la mira puesta en los comicios del próximo mes de noviembre en Michoacán en un proceso atípico por los componentes que provocan efervescencia y envían las primeras señales en una competición a tercios.

La elección en Michoacán se diferencia de las que se han registrado en otras demarcaciones nacionales, se han roto los paradigmas y no hay oráculos que puedan afirmar que la suerte está echada.

Luisa María Calderón Hinojosa, poderosa hermana del presidente Felipe Calderón, Fausto Vallejo Figueroa, alcalde con licencia, y el senador Silvano Aureoles Conejo van tras el mismo objetivo en la era del pragmatismo, en la que sus partidos naufragan entre retazos de ideología, aspiraciones y enconos.

Desde el año 2000 el Partido Acción Nacional vivió su momento de empoderamiento ante el boom que significó el arribo de Vicente Fox a Los Pinos, la residencia oficial inaugurada por el general Lázaro Cárdenas del Río, aunque en Michoacán el momento que registró un repunte al tradicionalmente derrotado panismo en esta entidad fue en 1995, una vez que Felipe Calderón fue candidato a gobernador para perder ante el priista Víctor Tinoco Rubí. Esa ocasión el PAN se levantó con triunfos en ciudades importantes de la entidad.

En este momento el PAN en Michoacán sacudió la modorra que significaban sus elecciones internas, tradicionalmente cónclaves entre notables, en sigilo. Ahora la competencia por la candidatura a la gubernatura confrontó a Luisa María Calderón y Marko Cortés Mendoza, la primera ex senadora, el segundo senador con licencia.

El peso del apellido y su cercanía con el presidente de México fueron factores determinantes en el triunfo de la ahora candidata panista, todo apunta a que el derrotado aspirante será candidato a la alcaldía moreliana, premio de consolación, finalmente legitimó a la consanguínea del primer mandatario.

En números redondos los votos de los precandidatos fueron 15 mil para Luisa María y 10 mil para Marko, días antes de la contienda se suscitó una trifulca entre simpatizantes de ambos cuadros al liarse a golpes, lo cual llamó la atención porque el panismo típico no incurría en tales desfiguros.

Las encuestas que se han publicitado en Michoacán le otorgan una ligera ventaja al priista Fausto Vallejo Figueroa sobre Silvano Aureoles y Luisa María Calderón, aunque la política no es una ciencia exacta, más bien de aproximaciones y los imponderables pueden definir coyunturalmente la contienda.

Silvano Aureoles Conejo creció políticamente a la vera de la ex gobernadora de Zacatecas Amalia García Medina, integrante de la corriente Foro Nuevo Sol. El senador con licencia fue alcalde de Zitácuaro, ciudad michoacana colindante con el Estado de México, diputado federal, fue secretario de Desarrollo Rural en la gestión perredista de Lázaro Cárdenas Batel.

Se le ha señalado de no entregar cuentas claras y nunca haber terminado alguna de sus gestiones como representante popular, en torno al ahora candidato se sumaron diversos grupos internos del PRD, algunos con notable presencia como el Frente de Unificación Cardenista que encabeza el diputado federal Uriel López Paredes.

En la actual administración que encabeza Leonel Godoy Rangel la inseguridad pública es la gran asignatura pendiente, Morelia se significó como la primera ciudad del país que registró un acto terrorista al detonarse dos granadas en pleno centro histórico, frente al gobernador el 15 de septiembre del año 2008, la otra estalló a unas cuadras frente al templo de La Merced.

Ahora mismo han sido secuestrados encuestadores de las empresas Mitofsky, así como Parametría, sin que hasta hoy haya luz en tales casos delictuosos [al cierre de edición, jueves 4, los plagiados habían recobrado su libertad]. Algunos analistas apuntan a que Silvano debe desmarcarse de su correligionario Godoy Rangel.

El PRD tiene en Michoacán su epicentro, las raíces que se ubican en la Corriente Democrática que encabezara Cuauhtémoc Cárdenas, movimiento al interior del Partido Revolucionario Institucional que posteriormente se constituye como el Frente Democrático Nacional en 1988, un año más tarde emerge el Partido de la Revolución Democrática.

Las últimas administraciones estatales han sido perredistas y el desgaste se hace evidente en el ejercicio gubernamental, si el Sol Azteca pierde esta entidad el fracaso tendría tintes de auténtica tragedia.

La memoria de muchos perredistas cobró amnesia porque han postulado a Genovevo Figueroa Zamudio como candidato por el sol acromático por la presidencia municipal de Morelia, lo cual generó, y aún lo hace, reacciones en contra por cuenta de fundadores de esa organización.

El asunto es que Figueroa Zamudio fue gobernador priista de 1988 a 1992, la fase más crítica para el perredismo, se le atribuye represión en contra del otrora naciente partido.

El Partido Revolucionario Institucional presenta una carta conocida por la gubernatura, Fausto Vallejo Figueroa, quien ha estado en cuatro ocasiones al frente de la comuna moreliana como su alcalde, además de contar con una dilatada trayectoria en la función pública.
No obstante, en este momento nadie tiene la garantía de triunfar en los comicios de noviembre, el fantasma de la abstención no se ha desterrado y el desencanto pervive. La violencia no amaina.

En todo caso, el factor que determinará qué rumbo tomará Michoacán en los comicios del próximo noviembre serán los ciudadanos que no tienen ligas con partido político alguno, quienes aún no definen o que suelen inclinarse más por los personajes que por las siglas. Finalmente la decadencia ideológica y programática de la partidocracia es ya un lugar común.