Beatriz Pagés Rebollar,
Directora General y Editora Responsable de
Siempre! Presencia de México.
Presente.

Doy respuesta a la misiva firmada por el “Lic. Jesús H. Adame Ortiz, Coord. Gral. de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Michoacán”, manifestando, en primer término y respecto al contenido de esa carta, que entre él y yo existe una esencial diferencia: Adame Ortiz recibe pago cuantioso por lo que ha escrito, y su jefe el gobernador Leonel Godoy Rangel le ordenó hacerlo; en cuanto a mí, siempre he sido una conciencia libre, y escribo con responsabilidad e independencia.
En los cargos públicos que he desempeñado no he dejado de escribir y publicar, y lo hago siempre con espíritu crítico, sobre todo en análisis de quienes ejercen el poder, sin importar en qué partido político militen. Prueba de ello se encuentra en publicaciones nacionales y locales, y en abundancia.
Desde que fui alumno, como maestro por más de 45 años en ejercicio diario, y en el honroso ejercicio del cargo de Rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, he servido a nuestra Máxima Casa de Estudios. Mi única trinchera ha sido el nicolaicismo, incluso en contra de los porros.
El único “hueso colorado” del cual puede hablar, de manera más propia, Jesús H. Adame es del que ha gozado pecuniariamente en las administraciones perredistas.
Del General Lázaro Cárdenas del Río recibí, en mi juventud, atenciones que mucho me honran. Lo recuerdo, y lo valoro, como uno de los grandes de la Historia. Él nunca aceptó que hubiera “corriente cardenista”; formó, sí, parte de la Revolución Mexicana. No honran la memoria de este preclaro mexicano quienes endeudan criminalmente a Michoacán con más de 20 mil millones de pesos, sin justificar su estricta aplicación en obras públicas productivas, y se hacen ricos a costa del erario. Por otra parte, Lázaro Cárdenas del Río no es propiedad exclusiva ni siquiera de su familia, menos monopolio de un partido ni patrimonio de un grupúsculo en el poder; es, sí, una figura histórica para todos los humanos.
Esto que señalo en contra de los vividores del cardenismo es tan lógico y objetivo como imparcial, y me lo dicta mi ideología y la integridad y honestidad intelectual a la que no he renunciado ni renunciaré.
Respecto al interés periodístico que puedan tener mis colaboraciones, las juzgará el lector y los Directores de las publicaciones que las editen.
No es comparable la deuda del gobierno de los Estados Unidos de América con la deuda externa e interna del gobierno mexicano. Ni existe lugar a comparación, como lo pretende Adame, entre las deudas de EU y de México con la que se ha generado en Michoacán por parte de las dos administraciones perredistas. Pero el problema para Michoacán no sólo son los más de 20 mil millones de pesos que se deben, después de que recibieron esas dos últimas administraciones la deuda pública en 159 millones de pesos, sino ¿en dónde están esas decenas de miles de millones de pesos?
Pasar la deuda pública de Michoacán de 159 millones a “13 mil 381 millones de pesos”, como lo reconoce Adame en sus líneas, ya es una gravísima irregularidad; empero, ¿podría y querrá el gobernador Godoy firmar, bajo su más estricta responsabilidad y bajo protesta, que ése es el total de la deuda que dejará a su sucesor?
La pobreza, el desempleo, la falta de infraestructura, y la enorme emigración, que padece Michoacán, ha ido a la alza estrepitosamente y a la vista de todos. ¿De dónde saca Adame que en contra de todo esto se aplicó esa multimillonaria deuda pública? ¿Por qué no ha enviado el gobernador, realmente, los precisos justificantes de esa aplicación del adeudo?, ya que lo que formalmente ha entregado al Congreso son kilos de papeles que nada tienen que ver con el asunto.
La red carretera estatal está llena de baches, incluyendo los tramos nuevos; la presa Francisco J. Múgica ni corresponde a las atribuciones legales de un Estado, ya que es federal la materia de los recursos hidráulicos y ni el gobierno de la República la ha recibido ni les ha proporcionado agua por tener errores de construcción; mientras, los centros penitenciarios, los campus universitarios, y los hospitales tienen graves deficiencias, según las constantes quejas que se publican en contra del gobierno estatal por ello. Pero aún así, el total de los abultados presupuestos de cada obra no llega ni a la mitad del monto de la deuda pública.
Lo que por doquier se dice es que la inversión pública ha engordado a los bolsillos privados, y que el índice de desempleo en Michoacán está directamente vinculado con la migración a los Estados Unidos de América.
Las fallas del sistema fiscal recaudatorio, a que hace referencia el firmante del escrito, son un problema no sólo de la Federación y del Estado, sino también de los 113 municipios de Michoacán. Lo que dice Jesús H. Adame que el gobierno federal le hace al gobierno estatal, multiplicado por diez, es lo que el actual gobierno de Michoacán les hace a los Ayuntamientos de nuestra Entidad.
Aprecio, desde ahora, la publicación de esta respuesta, para la información de los lectores, ya que Siempre! ha sido, y es, un excelente foro del pensamiento crítico.
Respetuosamente,
Morelia, Michoacán, a 1º primero de agosto del año 2011 dos mil once.

Marco Antonio Aguilar Cortés