Descubren investigadores de la Universidad Estatal de Mississippi

René Anaya

Los biocombustibles han sido considerados como una de las mejores soluciones para disminuir la contaminación en el planeta, pero su producción es muy costosa y daña el medio ambiente, según el Consejo Nuffield sobre Etica del Reino Unido.

Otro problema de la actual obtención de biocombustibles a partir de caña de azúcar y maíz es que se utilizan tierras fértiles para su cultivo, lo cual ha conducido al aumento del precio de los alimentos, que agrava los problemas de hambre y desnutrición, principalmente en los países africanos y asiáticos.

La solución de los pandas

Ante esta situación, grupos de investigadores de los Estados Unidos se han dedicado a buscar nuevos métodos para obtener biocombustibles de una manera menos costosa y más ecológica. Uno de esos grupos, de la Universidad Estatal de Mississippi, al parecer ha encontrado un nuevo proceso para producir biocombustibles a partir de las enzimas (sustancias químicas que retardan o aceleran reacciones bioquímicas) de las bacterias que viven en el intestino de los pandas.
Los pandas, Ailuropoda melanoleuca según su nombre científico (en latín: ailuropoda por sus manos semejantes a las de los gatos y melanoleuca por la coloración negra y blanca de su piel), viven en la región del Himalaya del Asia Central, en la región de Szechuan. Se estima que actualmente se encuentran menos de 2 mil 500 en ambiente natural y unos 200 en cautiverio.

Este animal, símbolo nacional de China, se alimenta principalmente de bambú. “Con su poderosa dentadura puede cortar el bambú, mordiéndolo de 20 a 40 cm. del nivel del piso para derribarlo y comer principalmente la parte superior de la planta, comenzando por las hojas”, según se lee en Contribución al estudio de pandas gigantes (Ailuropoda melanoleuca) en el parque zoológico de Chapultepec, tesis profesional que realizó el médico veterinario zootecnista Juan A. Téllez Girón Espinosa.

En la misma tesis, presentada en 1979, se precisa: “Podríamos pensar que este animal tiene los intestinos de longitud considerable, como sucede con otros herbívoros, pero los intestinos son bastante cortos. La longitud total de estas vísceras en el panda gigante es solamente de cinco y medio veces la longitud total de su cuerpo. En términos relativos esto lo hace ser uno de los carnívoros con intestino más corto del reino animal”.

Ahora probablemente se tenga ya la explicación de la corta longitud de su intestino, que hace más de treinta años hizo notar Téllez Girón –el médico mexicano de los primeros pandas que vivieron en Chapultepec–, pues las poderosas enzimas de sus bacterias intestinales podrían acelerar el proceso de degradación del bambú, por lo que no requerirían un largo tránsito intestinal, como otros herbívoros.

Laboratorio natural de biocombustibles

El trabajo de los investigadores de la Universidad Estatal de Mississippi consistió en analizar durante un año muestras de excrementos de una pareja de pandas que vive en el zoológico de Memphis. Los científicos identificaron varios tipos de bacterias en las heces, que podrían descomponer la lignocelulosa (principal componente de la pared celular de los vegetales) para extraer azúcares de las plantas que podrían servir para la producción de biocombustibles.

La bioquímica Ashli Brown, coautora del estudio, ha referido que las enzimas de las bacterias del panda pueden convertir hasta 95 por ciento de la biomasa vegetal en azúcares simples. Además, esas enzimas son tan poderosas que eliminan la necesidad de elevadas temperaturas, presiones altas y sustancias ácidas que actualmente se utilizan para obtener combustibles a partir del maíz.

Actualmente, los científicos realizan un trabajo de identificación de las bacterias, con el objetivo de aislar las enzimas más eficientes. En el futuro, se considera, se podría utilizar la ingeniería genética para producir enzimas en cantidades industriales, de tal manera que se pudieran emplear para la producción de biocombustibles a gran escala.

Por ahora, este descubrimiento se suma al de otro grupo de investigadores de la Universidad de Purdue, de Indiana, Estados Unidos, que encontró en el intestino de las termitas enzimas capaces de digerir plantas leñosas. Algunas enzimas liberan azúcares como glucosa y pentosa, otras descomponen la lignocelulosa.

“Encontramos un coctel de enzimas que crean azúcares a partir de madera”, ha señalado Mike Sharft, experto en fisiología molecular y entomología, de la Universidad de Purdue. Pero lo principal es que ambos trabajos abren la posibilidad de producir biocombustibles de manera menos costosa y más ecológica.

reneanayas@yahoo.com.mx