Juan José Reyes

Se dicen comúnmente frases como “Esta es mi filosofía”, lo cual es interesante. La sencilla aseveración afirma la mayor parte de las veces que tal es “mi idea de la vida” o por lo menos de alguna importante de la vida. Quien la enuncia está respondiendo a preguntas que no ha formulado sino que apenas ha entrevisto. Se trata de algunas de las grandes preguntas de la filosofía; la respuesta, en estos casos es apabullantemente simple. Por lo general no consiste más que en la expresión de un modo de ser determinado, y casi siempre similar al de muchos otros. La filosofía, bien se ha de saber, muy lejos está de este campo popular. Para decirlo de acuerdo con Isaiah Berlin, uno de los pensadores entrevistados en este libro extraordinario, la filosofía entraña la formulación de preguntas molestas porque no se sabe bien a bien cómo darles respuestas. La filosofía cursa por una parcela especial del conocimiento: no queda en el campo de las matemáticas ni el de las ciencias empíricas. Anda en su propio territorio, tendiendo sus redes al tiempo en que las teje. Aspira a la vez, desde sus orígenes, a salir de pronto de sus cubiles e instalarse en la plaza pública. Ya lo hizo Sócrates (y así le fue) y desde hace décadas filósofos eminentes se han puesto delante de las cámaras de la tele para soltar sus ideas acerca de ciertos asuntos (Sartre en Francia, por ejemplo mayor). En la BBC de Londres Bryan Magee dio una lección de cómo hacer televisión de alta cultura, aunque nos suene contradictoria la expresión: fue conversando con filósofos de altura (como Berlin, Charles Taylor, Herbert Marcuse o Bernard Williams) y puso frente a los espectadores una trama distinta que fundamentalmente exigía para su comprensión un bagaje de conocimientos mínimos y un buen ánimo. Los grandes temas de la filosofía fueron desfilando de esta forma ante un público en nada reducido que fue enterándose de lo que es la filosofía y de su desarrollo más notable, por ejemplo en las ideas de Marx o en los avances del positivismo lógico.

El libro resulta de esta suerte una lectura muy valiosa para todos los que aspiren a contar con una cultura que rebase las ocurrencias y las opiniones de los autonombrados analistas políticos.

Bryan Magree, Los hombres detrás de las ideas / Algunos creadores de la filosofía contemporánea. Traducción de José A. Robles García. Fondo de Cultura Económica (Sección de Obras de Filosofía), México, 2011, 332 pp..