Entrevista a Diego Valadés/Abogado constitucionalista

Por Moisés Castillo

Ante el incendio del casino Royale y la reiteración del gobierno federal de que no va a claudicar en su guerra contra el crimen organizado, Diego Valadés, ex director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, advirtió que México está en riesgo si se comprueba que está frente a dos fuegos: el de los delincuentes y el de los terroristas.

Sin embargo, aclaró que debe ser la Procuraduría General de la República la que debe determinar si, efectivamente, estamos ante dos tipos de delitos: delincuencia organizada que participa en actividades de narcotráfico y de terroristas.
El presidente Calderón habló de “terrorismo”.

Terrorismo es una expresión que utiliza el Código Penal Federal para tipificar un delito en concreto. Entonces si se está usando una expresión de terrorismo en un sentido coloquial o jurídico también hay que distinguirlo. Como no soy el que ha usado ese concepto sino el presidente de la república, sería él quien tendría que decirnos con qué alcance utilizó la expresión terrorismo.

 

Un fracaso, el plan antinarco

¿Qué debemos considerar como “actos terroristas”?

Los actos de terrorismo están encaminados fundamentalmente a afectar la seguridad nacional o a generar una presión contra las autoridades constituidas para obtener algo de ellas. No sé si haya habido una petición por parte de quienes atentaron contra la vida de las 52 personas y desencadenaron la tragedia en Monterrey, por eso no puedo decir si hubo terrorismo. Quienes usan esas palabras ahora son los que nos tienen que decir por qué las están usando.

¿El Estado mexicano cuenta con los instrumentos necesarios para combatir el narcotráfico?

Estoy convencido que los instrumentos para combatir el crimen organizado existen. Ahora la postura del gobierno federal es decir que los triunfos son propios y los errores son ajenos. Y el nuevo discurso oficial consiste en decir que si no hay mayores avances en la lucha contra la narcodelincuencia es porque las autoridades locales y estatales están coludidos apoyando la delincuencia. Si esto es así, las autoridades deberían actuar en consecuencia. Si es ahí donde hay puntos de apoyo para los delincuentes y las autoridades lo saben, deben actuar jurídicamente contra quienes desde posiciones de poder están apoyando a los delincuentes.

¿Urge una estrategia integral como la que propone la UNAM?

Son los 40 mil muertos y las pruebas inequívocas que el poder de los delincuentes que participan en el narcotráfico no ha decrecido. De manera de que no se trata de una petición, se trata de constatar del fracaso de lo que se ha hecho. Y lo peor que se puede hacer es reiterar el fracaso y persistir en él.

Podemos salir de esta violencia

¿Habrá salida para este presente oscuro y violento en que se encuentra el país?

Estoy convencido de que podemos salir de esta violencia y el proceso seguramente será muy rápido y está cercano. Tenemos un proceso electoral y si no se da una renovación en las formas de relación entre gobierno y Congreso, un mecanismo más constructivo para que la formación de gobiernos de coalición permitan que las fuerzas políticas mayoritariamente apoyen y participen en las acciones contra la delincuencia, entonces perderemos una gran oportunidad. Lo que podemos ver hasta este momento es que todas las acciones en materia de seguridad y combate a la delincuencia han sido acciones del gobierno en las que no ha involucrado para nada a nuestros representantes. Se tenía que haber contado con el apoyo en el congreso para aplicar las medidas adoptadas.