Por Adolfo Rodríguez Gallardo
La doctora Silvia González Marín asumió el cargo de directora general de Bibliotecas el 2 de marzo del año 2000, al ser invitada por el entonces rector Dr. Juan Ramón de la Fuente para formar parte de su equipo de colaboradores, que tras el prolongado paro de 1999 encaró como objetivo inmediato dinamizar y fortalecer a la UNAM.
Mujer entusiasta, comprometida con su quehacer académico y profesional y la Universidad, siguiendo la línea de trabajo del rector De la Fuente, emprendió como una de sus primeras acciones el impulsar y reforzar el desarrollo académico de la dependencia, por lo cual creó la Secretaría Académica y estableció programas de titulación, capacitación y actualización del personal académico, convencida de que el recurso más importante de una biblioteca es el profesional de la información, el bibliotecario. Así, reafirmó de manera consistente los programas de educación continua, de vinculación e intercambio académico y de cursos de actualización y promoción bibliotecaria.
Estaba convencida de que si bien la biblioteca ofrece recursos de información y acceso al conocimiento también constituye un espacio de interacción social y acercamiento a la cultura, promovió la realización de eventos de extensión académica y bibliotecaria de diversa índole (exposiciones, conferencias, mesas redondas, participación en ferias, etc.), con el fin de generar la reflexión y la discusión en torno a temas de interés para el mundo de la bibliotecología y el sector de la información.
Impulsó la conformación de la Secretaría Técnica de Biblioteca Digital, que se ha encargado de generar una herramienta integradora y ágil para la consulta de colecciones digitales y de diversos recursos de información electrónicos, suscritos, propios y de libre acceso. Asimismo, estableció los comités del Libro Electrónico, de Evaluación de Recursos de Información Electrónica y el Interno de Cómputo; y también creó el Comité Editorial de la Dirección General de Bibliotecas..
En el marco del convenio interuniversitario de carácter nacional que da origen al Espacio Común de Educación Superior (ECOES), se coordinaron los trabajos y las acciones en la creación de una red de bibliotecas digitales y se dieron las gestiones iniciales para la adquisición en consorcio de publicaciones electrónicas y digitales por parte de instituciones de educación superior públicas.
Silvia González Marín creó y desarrolló un programa de fortalecimiento del sistema bibliotecario que comprendió su visita a las instalaciones de la mayoría de las bibliotecas que lo conforman, la realización de reuniones de trabajo frecuentes con los responsables de las mismas (con el fin de proporcionar criterios y lineamientos normativos), la provisión y actualización de equipo de cómputo y el establecimiento de acciones para reforzar la automatización de las bibliotecas, el impulso a la cooperación interbibliotecaria y creación de redes de bibliotecas de índole temática (tales como la Red Eco, de economía, la Red Matemáticas y la Red Bios, en las ciencias biomédicas).
Por otra parte, se inició el desarrollo de la hemeroteca virtual ScIELO México, integrante de la Red Iberoamericana ScIELO (Scientific Electronic Library on Line) cuyo objetivo es promover y difundir las revistas científicas mexicanas.
La Biblioteca Central representó un interés y una preocupación especiales para la doctora Silvia González Marín, tanto por su carácter histórico y artístico como por ser el lugar por excelencia de provisión de servicios bibliotecarios, de información y documentales para los miles de usuarios; sin descartar el hecho de que constituye un muy importante repositorio de colecciones documentales al servicio de sus usuarios.
Desde el primer año al frente de la Dirección General de Bibliotecas, inició un programa de remodelación de espacios, equipamiento tecnológico y reubicación de los acervos, con la finalidad de brindar un mejor servicio a los usuarios. El lema “la Biblioteca Central se ilumina para ti”, que acuñó en ocasión de la instalación del sistema de iluminación nocturna del mural de Juan O’Gorman –que tanto admiraba-, prácticamente ilustra la pasión y dedicación que proyectó en las acciones que llevó al cabo a favor de no sólo la propia Biblioteca sino del Sistema Bibliotecario en su conjunto y la Dirección misma.
Otras acciones de trascendental importancia fueron, por ejemplo, remodelar diversas áreas del inmueble tales como: el basamento (donde se instalaron tres aulas de videoconferencias y se reacondicionó el espacio para procesos técnicos), la planta principal (brindándole más amplitud y mayor iluminación), el entrepiso (instalando una más amplia sala de consulta electrónica), el primer piso (instalando una nueva videoteca y una sala de consulta y lectura modelo), los pisos 9 y 10 (en éste se instalaron dos amplias aulas con nuevo equipamiento, y se reacondicionó el espacio que alberga al Fondo Antiguo y colecciones especiales); también se instaló una planta de luz eléctrica propia de gran capacidad, entre otras mejoras al edificio. Al mismo tiempo se redistribuyeron diversas colecciones y estantería brindando mayor accesibilidad para los usuarios.
Silvia González Marín promovió los festejos para celebrar el 45 y 50 aniversario de la creación y apertura de la Biblioteca Central; asimismo, instruyó para que se realizaran diversas exposiciones en la propia Biblioteca Central con temas vinculados a la lectura, el libro, los diversos materiales bibliográficos y documentales y las bibliotecas.
Desde su punto de vista, la dirección y liderazgo de un sistema de bibliotecas enfrentan grandes desafíos, tales como: optimizar el presupuesto, seleccionar adecuadamente los recursos de información, tener tecnología de punta, impulsar la capacitación del personal bibliotecario, difundir con amplitud entre los usuarios los recursos de información adquiridos, lograr que el personal se adapte a las nuevas y dinámicas circunstancias que rodean a las bibliotecas, a la vez que se involucre de manera responsable en la planeación e implementación de servicios, productos y actividades de la biblioteca. Retos con los que se comprometió de manera decisiva.
Valoraba de manera especial a su equipo de trabajo y destacaba en toda ocasión que los bibliotecarios tienen un gran espíritu de servicio, son muy trabajadores y constituyen un extraordinario apoyo para la docencia y la investigación.
De acuerdo con la doctora González Marín, asumir el reto de ser directora general de Bibliotecas le permitió conocer mejor a la Universidad, entenderla y valorarla más. A la vez que le fue posible comprender las transformaciones en las necesidades de información del complejo espectro de los usuarios universitarios.
Su labor al frente de la Dirección General de Bibliotecas siempre será recordada.
Materiales consultados
González Marín, Silvia, “El sistema bibliotecario de la UNAM frente a los desafíos de la era de la información”, en Biblioteca Universitaria, nueva época, v. 5 (1), enero-junio, 2002, p. 34.
Martín Marín, Celia, Biblioteca Central. Libros, muros y murales. 50º Aniversario. [ed.] Universidad Nacional Autónoma de México, Dirección General de Bibliotecas. 2006. Introducción (Silvia González Marín).
Memoria UNAM 2000 a 2007. En: http://www.planeacion.unam.mx/Memoria/ (consultada entre el 15 y el 19 de agosto de 2011).
Reynel Iglesias, Heberto, “Entrevista. Silvia González Marín”, en Información: producción, comunicación y servicios, año 12 (51), otoño, 2002.
