El porcentaje de hospitalizaciones, de 75

Por Gabriel Gutiérrez

Más del 75% de las hospitalizaciones de diabéticos son atribuibles a enfermedades del corazón y más de la mitad de los pacientes con diabetes de recién diagnóstico tienen evidencia de problemas cardiovasculares.

No es raro que los pacientes diabéticos tengan un infarto sin dolor; se estima que la tasa de mortalidad se incrementa de dos a cuatro veces más después de un infarto al miocardio, inmediata o a largo plazo, mencionó Gustavo Acosta, director de la Clínica de Inmunodiagnóstico.

Un factor de riesgo es la diabetes, que por sus altos niveles de glucosa en la sangre inicia adicionalmente un proceso que se conoce como estrés oxidativo, es decir, el aumento de la producción de radicales libres de oxígeno y la disminución de los antioxidantes naturales del organismo.

Al aumentar el estrés oxidativo en las células se ocasiona envejecimiento y alteraciones graves en las funciones celulares, debido a la reacción química con lípidos, proteínas, carbohidratos y ADN en el interior de las células, y con componentes de la matriz extracelular, por lo que pueden desencadenar un daño irreversible que, si es muy extenso, puede llevar a la muerte celular creando complicaciones graves en corazón, riñones, ojos y nervios.

Para prevenir el daño oxidativo, es necesario añadir a la dieta del paciente con diabetes o con factores de riesgo (herencia, sobrepeso, sedentarismo, etc.) los antioxidantes, vitaminas y minerales que necesita bajo una fórmula que complemente su alimentación.

Para contrarrestar el estrés oxidativo, otro aspecto fundamental es la dieta, que como lo explica la nutrióloga Cecilia Lemus, “se deben evitar alimentos que produzcan oxidación y aumentar el consumo de antioxidantes”.

Se debe llevar a cabo un  plan dietético completo y equilibrado que puede incluir, en el desayuno, dos raciones de cereal, un producto de origen animal, como un huevo o una rebanada de queso de 30 grs., acompañado con una ensalada, una ración de fruta y un vaso de leche. En la colación se sugiere agua de frutas frescas o una barra de cereal.

En la comida se puede optar por una taza de arroz o pasta, una porción de algún producto animal, acompañado con carnes o verduras, ensalada fresca, leguminosas o alguna fruta.

En la cena la especialista recomienda un vaso de leche o de yogurt, un bolillo o dos tortillas y una fruta. Finalmente dijo que se deben optar por estilos de vida saludable que incluyan la práctica diaria de 30 minutos de ejercicio, además de la disminución de grasas y alimentos ahumados o procesados que contienen grandes cantidades de sal.

Para dar una opción adecuada y ofrecer protección al organismo de los diabéticos, Ifa Celtics desarrolló el complemento nutricional Areta, el cual contribuye a reducir el daño por el estrés oxidativo, gracias a su contenido de potentes antioxidantes como cromo, biotina, vitaminas A, C y E,  ácido fólico y complejo B, que contribuyen a mejorar la función del metabolismo y la sensibilidad a la insulina, además de favorecer la neurotransmisión y la protección cardiovascular.

Los daños que ocasionan las borracheras

“El consumo del alcohol sin moderación o en exceso provoca un elevado número de lesiones por traumatismos varios, principalmente craneoencefálicos, contusiones, desequilibrios hidroelectrolíticos, sangrados de origen gástrico”, señala el doctor Eduardo Rafael Sánchez Mejía, de la Coordinación de Prevención y Atención a la Salud, dependiente de la Jefatura de Prestaciones Médicas de la Delegación Sur del IMSS.

“En su mayoría, jóvenes y adultos que consumen bebidas alcohólicas llegan por alteraciones diversas, en ocasiones en estado de coma, con resaca o síndrome de abstinencia por alcohol, condición que se presenta en un período de seis a 24 horas después de dejar de ingerir estas bebidas. En tales circunstancias, los médicos de los servicios de urgencias deben resolver casos críticos o muy graves, por ejemplo, cuando el paciente llega en estado de coma o incluso tiene que dar reanimación cardio-cerebro-pulmonar.”

“Esta situación —señaló— se presenta por el exceso de alcohol en sangre, lo que condiciona daño severo a nivel del sistema nervioso central. El paciente no reacciona, no responde a estímulos externos y el médico tiene que actuar inmediatamente para proteger la vida, mediante técnicas de reanimación.”

El también especialista en medicina de urgencias añadió que otros casos graves que se atienden en el Instituto Mexicano del Seguro Social son los traumatismos craneoencefálicos, muy frecuentes cuando las personas manejan después de tomar bebidas alcohólicas y pierden el control. “Muchas veces el paciente pierde la vida en el propio accidente”, precisó.

El doctor Sánchez Mejía expuso que el sangrado de tubo digestivo alto es otra de las causas que motivan la atención de urgencia en el Instituto, debido a que el alcohol irrita la mucosa gástrica y el paciente vomita sangre fresca.

“Los efectos del alcohol —continuó— inciden de manera aguda en el sistema nervioso central, porque altera la función cognitiva y condiciona, primero, desinhibición y conforme se incrementa el alcohol en sangre, depresión. Incluso, hay daño al hígado, que en muchas ocasiones se traduce en cirrosis.”

Asimismo, los pacientes pueden presentar alucinaciones por la ingesta crónica de alcohol, lo cual hace necesario acudir a consulta y, muchas veces, enviar al paciente a los servicios de psiquiatría.