Luiz Inacio Lula da Silva, ex presidente de Brasil, propuso la formación de una sociedad entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y Petroleos Brasileiros (Petrobras), para crear una tercera compañía que explote de manera conjunta otros mercados y realice inversiones en tecnología.

En el marco de la IX Cumbre de Negocios, realizado en Querétaro, el político brasileño urgió a construir un bloque, con la finalidad de superar eventuales complicaciones en el sistema financiero mundial: “Necesitamos profundizar los lazos entre nuestros países. Tenemos que construir un bloque económico y político poderoso a escala a nivel nacional. Por ello, el futuro está en nuestra capacidad de tomar decisiones. Todos tenemos algo que enseñar”.

Ante una posible crisis económica, el ex presidente indicó que es necesario diversificar las relaciones comerciales para tener más oportunidades de crecimiento económico y en la balanza comercial. A decir del político, Brasil es un ejemplo en cuanto a la diversificación de su mercado interno, pues en el 2003 —cuando llegó al poder— decidió que además de mantener la buena relación con países como Estados Unidos y China, era necesario voltear a Sudamérica y destacó el flujo económico que existe con Argentina.

México y Brasil, afirmó el ex mandatario sudamericano, tienen un problema de desconfianza, que ha contenido un mayor intercambio económico, un tema que trató en su tiempo como presidente con su homólogo Vicente Fox y el actual titular del Ejecutivo, Felipe Calderón.

Da Silva consideró que México debe mirar hacia el sur, para diversificar su comercio. Eso fue lo que promovió como presidente, al impulsar un mayor intercambio de Brasil con naciones de Latinoamérica, de Asia y África.

“Yo me pongo a soñar —subrayó— el buen día en que tengamos miles de empresarios multinacionales latinoamericanos; no quiero que las empresas brasileñas vengan acá a comprar empresas mexicanas o viceversa. Yo lo que quiero es que se hagan socios. No quiero que Petrobras compre a Pemex; quiero que las dos se asocien y que se cree una tercera empresa para explotar otros mercados y así invertir en nuevas tecnologías, sin que ninguna renuncie a sus creencias”.

Redacción/she