Aborto
Por Obdulio Avila Mayo
¿Es el aborto el tema central del debate? En realidad es la vida, el derecho a vivir lo que está en juego. Algunos de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación parecen estar confundidos, y más que reconocer un derecho para todos se han dado a la tarea de crear uno para las mujeres y eso es discriminación no sólo entre género sino dentro del mismo grupo, porque no contemplan el derecho de las mujeres que no tienen voz aún pero merecen la misma oportunidad de defender su cuerpo y su vida, frágil pero real.
Hasta los crímenes más atroces deben sustentarse en pruebas contundentes para poder castigar al culpable, por lo que el argumento de que no hay evidencia científica para determinar en qué momento comienza la vida es una duda razonable que debería considerarse y que no niega la libertad de la mujer a decidir sobre su cuerpo, por el contrario, garantizaría ese derecho para todos los individuos, incluso los que no han nacido.
Es evidente y alarmante la mortandad de mujeres que abortan de manera clandestina; sin embargo, resulta incongruente pugnar por la vida de unos a cambio de la de otros; debemos plantear alternativas y diseñar políticas públicas responsables y adecuadas para mejorar las condiciones de vida de la mujer, brindarle apoyo y hacer compatible el desarrollo del embarazo con su proyecto de vida. Jurídicamente las reformas que despenalizan el aborto contravienen la carta magna, en virtud de que contradicen los artículos 1°, 14 y 22, en relación con los artículos 4° y 123 apartado A, fracciones V y XV y apartado B, fracción XI, inciso C, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
El aborto es una realidad, pero jamás debe ser considerado como un fin o medio para mejorar la calidad de vida de la mujer, por lo que se deben promover alternativas fundamentadas en la defensa legal, asistencia médica gratuita y de buena calidad, leyes en contra de la discriminación, programas sociales, incentivos fiscales, trabajar en la cultura y facilitar los procesos de adopción para que las mujeres no vean en el aborto la única manera de hacer frente a un embarazo no planeado.
Al pensar que el hambre, la desigualdad de oportunidades, la mortandad de las mujeres, los retos en los servicios de salud, la pobreza, la violencia, las violaciones y otros problemas sociales se resolverían al interrumpir los embarazos no deseados o no planeados sólo estamos asumiendo la falta de capacidad social, gubernamental y legislativa. ¿O consideran que atentar contra la vida es cortar el problema de raíz?
Si bien es cierto que la Constitución no establece el inicio de la vida, tampoco establece el derecho a interrumpir el embarazo por lo que el proyecto de sentencia del ministro Fernando Franco encuentra en su argumento un contraargumento. La vida debe ser defendida en todo momento y los derechos garantizados y no interpretados a favor del más fuerte.
Presidente del PAN en el DF
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