Entrevista a Jorge Luis Sierra/Especialista en seguridad nacional

Por Irma Ortiz

El informe estadounidense de que los Zetas participaron en un complot iraní para asesinar al embajador saudita en Washington provocó una serie de especulaciones sobre la posibilidad de cooperación entre narcotraficantes y organizaciones terroristas internacionales.

Más allá de la autenticidad de la operación, la realidad es que los Zetas se han convertido en una amenaza para el gobierno estadounidense, lo que motivó que el presidente Barack Obama los incluyera en su lista de organizaciones terroristas, y así enfrentarlos con personal especializado y recursos que permitan acabar con ellos.

En opinión de Jorge Luis Sierra, especialista en seguridad nacional, egresado del Centro Hemisférico de Estudios de la Defensa de la Universidad de Washington, esta guerra asimétrica para su aniquilación provocaría que en México se incrementen las operaciones del crimen organizado en su escala terrorista.

Incidentes en los últimos 50 años

¿México se ha convertido en un nido de terroristas como lo plantea Estados Unidos, luego de los recientes incidentes donde se anunció la vinculación de terroristas iraníes y narcos mexicanos?

Si se analizan algunos hechos en la historia de los últimos 50 años en México, podemos decir que ha habido incidentes, y el uso del terrorismo como un recurso táctico de organizaciones armadas no ha sido extraño en la historia reciente del país. Podemos recordar algunos percances con explosivos en diferentes momentos a lo largo de los últimos 50 años; los más recientes han sido bombas o petardos colocados en instalaciones bancarias de la capital de la República. Sin embargo, en los años setenta y ochenta había mucho más actividad relacionada con este tipo de ataques armados, utilizando explosivos.

Hoy la situación es distinta. Para empezar, el uso del terrorismo como un recurso táctico de organizaciones armadas no es extraño en el país. Ha habido, en la historia reciente, terrorismo de Estado, y eso se ha expresado a través de la formación de grupos paramilitares que han sembrado el terror en la lucha principalmente contra los movimientos armados en el país. También ha habido incidentes de ese tipo y organizaciones que han respondido a una forma de terrorismo de Estado que proviene de organizaciones irregulares.

Hasta ahora y contando los incidentes que ha habido en Ciudad Juárez con explosivos localizados en un auto, el uso del terrorismo ha sido un recurso táctico de organizaciones irregulares que pertenecen a los movimientos armados u organizaciones del crimen organizado.

Hasta el momento no se conoce que haya habido por parte de los movimientos armados la intención expresa de dañar a civiles con explosivos. Todos los ataques que ellos han cometido con explosivos han sido en horas de la noche, cuando la gente no pasa o en estacionamientos vacíos. Siempre han cuidado que no se produzcan víctimas inocentes. Las organizaciones criminales sí han utilizado explosivos y éstos sí han alcanzado a población civil inocente. Recuerdo dos ocasiones en Ciudad Juárez: en una falleció un paramédico y también el ataque con explosivos en el centro de Morelia. Ahí sí hubo víctimas, bajas civiles, y ha habido ataques con explosivos en contra de algunos diarios, ataques con granadas y también contra algunas embajadas.

Sin embargo, no se conoce en México una organización ya sea de movimientos armados o de delincuencia organizada, que utilice el terrorismo con un sentido estratégico, hasta ahora.

Sí ha habido terrorismo en México y se ha vivido en la historia del país, pero no han utilizado armas de gran alcance y con la producción de un gran número de bajas civiles; han sido acciones de alcance limitado.

El incidente que hubo con el informe que hizo Estados Unidos acerca de la participación de una agencia de seguridad iraní en contacto con presuntos miembros de la delincuencia organizada en México (Zetas) me parece un asunto más propio de los iraníes y de Estados Unidos que de México, porque la persona que contactaron no se sabe exactamente si ocupaba una posición de liderazgo de alguna organización criminal.

La información que se tiene es que era un informante de las agencias de seguridad de Estados Unidos. Algunos señalan que era un agente encubierto y es muy difícil establecer con certeza, y hasta ahora no se ha podido hacer, si realmente hubo una participación de los Zetas o no en esa conspiración para asesinar a un diplomático de Arabia Saudita en Washington.

Es una cuestión especulativa. Aunque hubiera habido alguna intención por parte de algún grupo de origen iraní, no necesariamente se traduce en una relación orgánica con los grupos de la delincuencia organizada en México.

Práctica rutinaria

Esto de los Zetas ya se ha convertido para Estados Unidos en un asunto de seguridad nacional. ¿Qué vínculos analiza Estados Unidos en este asunto?

Estados Unidos cada año declara y publica una lista de las organizaciones terroristas del mundo; ése es un mecanismo rutinario. Cuando hay un grupo nuevo, se incluye en la lista, y creo que éste es el primero. Se abre una oficina, una división de investigación en una entidad que tiene la Presidencia de Estados Unidos que se llama Consejo de Seguridad Nacional; es una entidad asesora del presidente en materia de seguridad nacional.

Se abre la división y se designa personal cuya función va a ser diseñar una estrategia donde se incluyen agencias militares, de espionaje, policiales, tanto federales como estatales, para atacar el problema.

Quiere decir que en el momento en que el presidente Barack Obama declaró a los Zetas como un grupo terrorista y lo incluyó en la lista, el gobierno de Estados Unidos diseñó una estrategia para contenerlos, destruir su organización y evitar que se desarrolle dentro del territorio de Estados Unidos. Hay una asignación de presupuesto y una generación de acciones que van a buscar la destrucción de esa organización criminal.

¿Hasta qué grado los Zetas se están apoderando de las franjas territoriales en Estados Unidos y hasta dónde utilizan el terrorismo como forma de combate?  

No sé hasta qué grado estarían ellos dispuestos, porque en realidad es un grupo muy secreto. No acostumbra a publicar comunicados, ni siquiera a reivindicar acciones. Hay muy pocas cosas que nos puedan decir cuáles son las intenciones que hay en el grupo.

Lo que se señala, me imagino que está basado en un informe reciente que salió publicado en Texas que señala que los Zetas han estado ocupando algunos territorios en Estados Unidos. La ocupación territorial es una palabra hasta cierto punto exagerada, no reconozco que haya ningún territorio en Estados Unidos que esté controlado por los Zetas. Sí hay presencia, más bien; tanto los órganos policiales como estatales han declarado algunas evidencias y rastros del paso de los Zetas en territorio estadounidense, eso sí, y han sido observadas esas evidencias en por lo menos siete estados de los 50 que conforman esa nación. La mayor parte de ellos están concentrados en la zona suroeste de ese país.

Hay presencia, ha habido presencia, por lo menos en los últimos 10, 15 años de esa organización. Ha habido otras experiencias que han ocurrido cuando se desarrolla un conflicto armado de esa naturaleza. Una parte de ellas, como serían los Zetas, cuyo poder de fuego es grande y el entrenamiento, en sus orígenes, fue de tipo militar, pero su fuerza no alcanza realmente a enfrentar a una fuerza regular como el ejército, la Armada de México.

Si a la Armada se le agrega la fuerza de Estados Unidos, obviamente la desproporción va a ser mucho mayor y, en esas circunstancias, lo que se ha observado —en la historia de la lucha de grupos irregulares contra regulares— es que las organizaciones irregulares recurren al terrorismo como una forma de enfrentar a fuerzas regulares infinitamente mayores y con más poder de fuego.

Es una situación que podría pasar en ambos lados de la frontera y en todo lo que es el corredor centroamericano desde Colombia, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México y algunas partes de Estados Unidos porque ese grupo ha logrado ya extenderse. Tiene presencia en algunas zonas del norte de Guatemala, en partes de Honduras y algunos reportes señalan que ha tenido actividades en Panamá.

Vamos a ver más episodios de este tipo y más intervención estadounidense en territorio nacional para contrarrestar estos grupos?

No sé si ésa sea la conclusión. Lo que observo es que hay una situación de conflicto armado en el país, hay varios conflictos armados que ocurren entre las fuerzas del gobierno mexicano contra las fuerzas de la delincuencia organizada, además de las luchas que hay entre los propios miembros de la delincuencia organizada.

Hay una multiplicidad de conflictos armados en el país y eso tiene que reconocerse porque es un hecho que hay fuerzas enfrentándose a las fuerzas regulares e irregulares. Informes señalan que éstas utilizan armas de alto poder, que en México son sólo de uso exclusivo de las fuerzas armadas, y muestran características de disciplina, organización y mando.

Guerra fallida contra el narco

¿Cuáles pueden ser los derroteros de este conflicto?

Hasta ahora la estrategia elegida ha multiplicado la violencia y lejos de resolver el problema original que ha sido la existencia de grupos dedicados al tráfico de drogas, éstos prácticamente han seguido sin mella, mientras que la violencia se multiplica y también ha afectado a víctimas civiles, inocentes.

Hay la generación de un conflicto armado que, por lo menos hasta el momento, no muestra que la estrategia elegida haya sido exitosa para disminuir el conflicto armado, reducir el tráfico de drogas y detener a las organizaciones criminales. Muchos especialistas la han considerado fallida, y yo estoy de acuerdo, es necesario un replanteamiento completo.

Lo que estamos viviendo en el país se originó hace 25 años y ahora pagamos las consecuencias de que el gobierno en turno no haya elegido una política de largo plazo eficaz, y lo único que hizo fue recurrir a una política punitiva, al uso de la fuerza, sin tener las condiciones adecuadas, ni una reforma policial con elementos depurados, profesionales y efectivos. Con unas fuerzas armadas que estaban configuradas para el combate rural y no para el urbano, sin aparatos de inteligencia integrados de esa manera, un uso de la fuerza de las dimensiones en que las ha llevado a cabo el gobierno actual podría ofrecer muy pocos resultados.

Si persiste la política tal y como lo ha señalado el presidente Felipe Calderón, de mantener a los militares en la calle y seguir adelante con la misma política, obviamente que está señalando una voluntad expresa de combatir al narcotráfico, pero no veo que haya una claridad en la estrategia para contenerlo y reducirlo. Vemos que ha pasado lo contrario.

¿Riesgos de un escalamiento del terrorismo en México?

Los riesgos son grandes, que esas organizaciones recurran a un escalamiento en prácticas terroristas es real. La amenaza de que haya un presión mayor por parte de Estados Unidos para que México endurezca su posición e incremente la aplicación de fuerza constituye un gran peligro porque, insisto, la estrategia es poco exitosa.