Planes complementarios
Por Raúl Cremoux
¿No nos decían que una vez que se vieran en el terreno de las ideas y las propuestas iban a diferir tanto que ahí arrancarían los distanciamientos y las dificultades entre ambos?
¿Qué dirán ahora quienes sostenían que carecían de ideas novedosas?
En el marco del primer evento de la Fundación Colosio en Chihuahua, tanto Enrique Peña Nieto como Manlio Fabio Beltrones coincidieron en no pocas franjas de sus propuestas económicas. Mientras que el ex gobernador mexiquense llamó a construir un Estado eficaz, así como impulsar el programa económico, mantener la estabilidad macroeconómica, fomentar la competencia en todos los ámbitos, impulsar a México como una potencia energética, lograr una mayor inversión en capital humano y reformar el modelo educativo, el senador sonorense sostuvo que se necesita un nuevo modelo con tres componentes. Dijo que son un nuevo propósito estratégico para un crecimiento con igualdad, el fortalecimiento del mercado interno y un nuevo equilibrio entre Estado y sociedad.
Pareciera que se habrían puesto de acuerdo en lo sustantivo; o bien los mueve la misma preocupación. Peña Nieto planteó aumentar el nivel de crédito, duplicar la inversión en infraestructura, abatir la economía informal, diseñar una nueva estrategia de comercio exterior para competir con China e India, crear una nueva política económica para reactivar el campo, así como impulsar la vocación turística, rediseñar la política industrial e impulsar una reforma fiscal integral. ¿Se quiere más concreción?
A su vez, Beltrones habló de la fuerza de la militancia, los liderazgos regionales para plantear no sólo problemas sino soluciones.
Como se ve, los aspirantes presidenciales no sólo se abrazan en la sede de su partido, también abrazan ideas semejantes y complementarias. Dígalo la expresión de Peña Nieto cuando señala: “Que haya contundencia en lo que queremos lograr; no perdamos el tiempo porque serán los próximos seis años los que definan y marquen el rumbo de nuestro país; estoy convencido de que sí se puede transitar a mejores horizontes, sí se puede crecer económicamente como no lo hemos hecho hasta ahora, tenemos que romper con la inercia que llevamos”.
No, no es un debate el que verificaron en Chihuahua, fueron pronunciamientos en materia económica y si bien uno realizó trazos generales, el otro con un decálogo de medidas concretas pareció indicar el rumbo concreto.
Es claro que no se necesitan disputas ni reyertas para ampliar y señalar el rumbo. Desde posiciones diferentes, recrean escenarios de complementaridad significativa.
De continuar así en los próximos foros, no habrá ninguna dificultad de elaborar un programa sexenal que englobe lo que piensan los dos aspirantes.
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