Juan Barrera Barrera

Taiwán se ha convertido en uno de los mercados más importantes para las inversiones internacionales. Su economía se ha destacado por su gran dinamismo y desarrollo de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMES). Su éxito se debe al ímpetu del sector industrial y la calidad de sus productos goza de reconocimiento mundial.

A pesar de las crisis de las deudas públicas de países europeos y de EU, la economía de la isla ha podido mantener un crecimiento estable, gracias, en parte, al creciente volumen de la producción por parte de las empresas multinacionales de alta tecnología a las compañías taiwanesas, así como al alto consumo doméstico como resultado del mejoramiento del mercado laboral interno, según estimaciones gubernamentales.

Después del declive del dinamismo económico mundial en 2008-2009 (la economía taiwanesa ocupa el sexto lugar en materia de exportación), el país asiático reinició su recuperación y expansión comercial a partir del 2010, al registrar un crecimiento del PIB del 10.88%, dato que representa un récord en los últimos 24 años.

Taiwán, que pertenece al llamado grupo de los tigres asiáticos, es uno de los países más industrializados del área Asia-Pacífico. La isla se ha convertido en una pieza fundamental en tecnologías de la información y la comunicación a nivel mundial, prueba de ello es que las empresas taiwanesas representan el 95% de la producción mundial de PCs, de marca reconocida internacionalmente.

El pequeño gran gigante asiático ahora se prepara para jugar un papel estratégico en la región Asia-Pacífico. China y Taiwán firmaron un acuerdo comercial que permite una limitada inversión china en manufacturas en la isla. Este acuerdo es histórico, ya que ambos países habían vivido décadas de tensiones diplomáticas.

Con Japón, el otro gigante asiático, Taiwán suscribió el Acuerdo Marco de Cooperación Económica (ECFA por sus siglas en inglés) entre ambos lados del Estrecho, con lo que la posición taiwanesa se fortalece, ya que a través de la isla los japoneses pueden enviar sus productos a China Continental, aprovechando que los impuestos arancelarios son bastante bajos.

Este posicionamiento privilegiado de Taiwán en la región no se puede explicar sin destacar la estrategia diplomática del presidente Taiwanés, Ma Ying-jeou, basada en el pragmatismo y en la flexibilidad, que desde el inicio de su gobierno mandó un mensaje político de distensión hacia China Continental, y estos acuerdos corroboran el éxito de esa política internacional.

El pequeño gigante de Asia-Pacífico (tiene una extensión territorial de 36 mil kilómetros cuadrados y una población de 23 millones de habitantes) está orientando también a reforzar sus lazos diplomáticos y comerciales hacia Latinoamérica. Taiwán mantiene relaciones diplomáticas con 23 países, de los cuales 14 están en el hemisferio occidental y México es uno de los mercados promisorios.

En ese sentido, Chung Yu Wang, presidente de Chinese International Economic Cooperation Association (CIECA), explicó a la revista Siempre que la relación comercial entre México y Taiwán es relativamente joven, de unos siete años, pero  tiene un gran potencial comercial y un gran futuro que se deben explorar.

En el marco de la Reunión Empresarial México Taiwán y Encuentro Comercial, organizado por Lee Sing-Ying, Representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipei en México, Wang destacó que su país tiene el interés de comercializar con México ya que representa uno de los mercados más grandes de Latinoamérica y una posición estratégica en el norte del continente.

“Taiwán con respecto a China es un país muy pequeño comercialmente hablando, pero la gran diferencia es que los chinos no saben hacer comercio exterior como los empresarios taiwaneses, por eso nuestro país puede convertirse en un factor muy importante para el marcado mexicano a futuro, en especial en la industria de las tecnologías de la información”.

Chung Yu-Wang, por muchos años presidente de la poderosa empresa China Steel Company, trazó un interesante panorama geográfico comercial: “Pensando que si México se sumara al bloque comercial de China y Taiwán, Brasil y Argentina, por su población los cinco países podrían convertirse en uno de los mercados comerciales más grandes y promisorios del mundo”, expuso.

Por último, el influyente líder empresarial taiwanés se refirió a la amenaza de crisis financiera que se anuncia a nivel mundial, provocada una vez más desde los centros financieros de EU y la forma en que su país podría enfrentarla. Una economía exclusivamente financiera, explicó, como la estadounidense, resulta más riesgosa que una economía basada en la producción. La economía de Taiwán tiene su sustento en la producción manufacturera en un 80% (electrónica básicamente) y el restante 20% corresponde al sector financiero, finalizó.

Taiwán es la economía número 16 del mundo y exporta hacia el mercado latinoamericano DVD/CD, partes y accesorios para automóviles, accesorios de computadoras, telas, entre otros productos.