Verónica Valenzuela
(Segunda y última parte)

Una tira de oro fundido fluye hacia un molde donde tomará forma de un bloque amarillo, en camino a convertirse en una barra de oro de tres kilos, con un valor aproximado de 90 mil dólares a los precios actuales. La chatarra de aparatos electrónicos y de otros desperdicios industriales primero se separa y desmantela a mano. Luego es sumergida en químicos para disolver los materiales no deseados y el metal restante es refinado.
Eco-Systems también recupera metales de viejas unidades de memoria, cables e incluso tinta negra que contiene plata y paladio.
Pero a pesar del creciente interés por el medio ambiente y el reciclaje, la industria lucha por conseguir suficientes teléfonos celulares viejos para alimentar a sus plantas.
Los 128 millones de habitantes de Japón usan sus teléfonos celulares durante un promedio de dos años y ocho meses. Sin embargo, sólo entre diez y 20 por ciento de los celulares son reciclados ya que la gente a menudo opta por guardarlos debido a la preocupación por los datos personales que contienen, dijo Yoshinori Yajima, director del ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón. En el año de 2007 sólo se recogieron 558 toneladas de viejos teléfonos para ser reciclados, cifra que bajó un tercio respecto de tres años antes, según muestran las cifras de la industria. En Estados Unidos sólo el diez por ciento de los teléfonos son reciclados.
Mientras suben los metales, la industria japonesa se enfrenta a una creciente competencia por la chatarra, que está empujando los precios hacia arriba.
“Estamos viendo más competencia de parte de firmas chinas, y naturalmente los productos van a donde está el dinero,” dijo Takashi Morise de Dowa.
En respuesta, las firmas locales importan tarjetas de circuitos usadas de Singapur e Indonesia, ya que también contienen valiosos metales menores que Japón está particularmente dispuesto a recuperar.
Estos metales menores como el indio, un componente vital para la producción de televisores de pantalla plana y monitores de computadora, antimonio y bismuto son indispensables para fabricar productos de alta tecnología.
Sin embargo, a menudo no son fáciles de adquirir dado que China endureció los controles a las exportaciones, haciendo que sea más difícil para los fabricantes japoneses comprar estos metales. Allí es donde los “mineros urbanos” entran en juego.
El 16 de septiembre, en una nota fechada en Denver, Colorado, una organización que combate el comercio tóxico llamada Basel Action Network (BAN por sus siglas en inglés) reveló, con ayuda de la cadena CBS y de 60 Minutos, que, después de 30 meses de investigación por parte de la División de Investigación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), se fincaron cargos criminales contra dos ejecutivos de una firma de reciclaje de electrónicos basada en Seattle por exportar basura.
Para 2007 y 2008, los trabajadores voluntarios de BAN fotografiaron 21 contenedores de Executive Recycling en los puertos, cuyos productos iban a cualquier parte del mundo pero en su mayor parte a China, donde los desechos eran procesados en operaciones mortíferas y altamente contaminantes.
El gobierno hebreo ofrece incentivos (aproximadamente un millón de shekels) para impulsar a la gente a reciclar la basura electrónica como computadoras y celulares y para que las compañías den trabajo a quienes no tienen uno formal, indicó Yoav Goell el coordinador de reciclaje del Ministerio Israelí de Protección Ambiental
Goell dijo que en un año o dos las compañías podrían sostener sus propios proyectos para el manejo de la basura electrónica y obtener ganancias “ya que no se trata de caridad”. Añadió que su idea es adaptar un lugar como VPM PLAST (al norte del Kibbutz Yasur) en cuyos 5 mil metros se reciclan plásticos (como platos y cubiertos, juguetes, bolígrafos, tapices y mangueras.
Los británicos, según una nota del 20 de septiembre pasado, que eligieron reciclar sus celulares aplicaron sus ganancias para conseguir un androide que les da acceso al nuevo portal de APP creado por Samsung con una enorme variedad de juegos.
Según BAN, en un comunicado del 4 de octubre fechado en Florida, se anunció que Nestlé y Bloomberg se hicieron acreedoras a un reconocimiento por su trabajo con ambientalistas para el manejo responsable de sus desechos electrónicos, al unirse así a LG Electronics, NVIDIA, Capitol One, Samsung, Bank of America, Wells Fargo y Alcoa.
Todavía falta mucho por hacer para aprovechar estos desechos pero hacerlo significa preservar la vida.