Una estrella más de la llamada izquierda

Raúl Cremoux    

Hace 23 años fue su momento estelar. Era secretario de Gobernación cuando ocurrió el bien planeado asesinato del periodista Manuel Buendía. El criminal confeso resultó nada menos que José Antonio Zorrilla, el director de la Federal de Seguridad… de la propia Secretaría de Gobernación.

Manuel Bartlett quería ser presidente de la república, tanto que activamente participó en la pasarela por la que desfilaron otros cinco destacados priístas.

Su amigo Miguel de la Madrid no lo nombró candidato pero, por el cargo que ocupaba, en automático lo hizo presidente de  la Comisión Federal Electoral; sabía que era un magnífico operador.

Sobre él recaía la responsabilidad de torcer la elección presidencial para resbalar el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas en el bolsillo de Carlos Salinas de Gortari.

Cuatro días antes de la elección, Javier Ovando y Román Gil, piezas clave en la verificación de los resultados de los comicios, fueron asesinados. Obviamente nunca se dio con los criminales.

A pesar de las restricciones informativas de esos años, la opinión pública apuntaba hacia el lodazal auspiciado por las autoridades gubernamentales.

Los méritos de Manuel Bartlett fueron reconocidos por el ganador Carlos Salinas de Gortari quien lo premió con la Secretaría de Educación Pública y de ahí se encaramó para ser gobernador de Puebla. Una carrera política al más puro estilo de aquellos años en que el presidente en turno se trasmutaba en Dios. A esas deidades Manuel Bartlett servía con docilidad y de muy buen grado.

De paso habrá que señalar que, para lograr la estabilidad del gobierno salinista, fue menester desaparecer a más de 600 militantes de la izquierda a quien el entonces presidente ni los veía ni los escuchaba.

Ahora, 23 años más tarde, Bartlett declara orgulloso que Andrés Manuel López Obrador lo ha invitado a ocupar una senaduría por Puebla para con ello representar a una estrella más de quienes forman la coalición de la llamada izquierda.

¿Qué pensarán los pocos que quedan de aquellos polvos del desaparecido Frente Democrático Nacional, como el propio Cuauhtémoc?

cremouxra@hotmail.com