¡Aleluya! ¡Aleluya!

Raúl Cremoux

“Me puedes decir Peje pero no lagarto”, le dijo Andrés Manuel López Obrador a alguno de los congregados en un mitin en el Distrito Federal hace un par de días cuando lo llamó Pejelagarto. Con ello aspiraba a cerrar el círculo de sus nuevas escamas. Ya no es el que fue; hoy es un hombre bueno aunque hace tan sólo 55 días aún hablaba de la mafia y de los rateros que están en el gobierno.

En un abrir y cerrar de párpados él ya cambió: ante sus ojos se autodibuja como un hombre bueno que aspira a regar el bien en este territorio nacional tan abandonado por la mano de Dios y tan atormentado por sus criminales.

Ahora para asombro de quienes mucho temieron que llegara a la presidencia, nos regala un preciado bien: no le quitará el dinero a los ricos. ¡Qué alivio!, se dirán los de arriba, y ¡qué desilusión!, exclamarán los de abajo.

¿De dónde saldrá el dinero para repartir entre los pobres? Muy sencillo, a la burocracia, por supuesto, a la alta burocracia se le reducirán los sueldos al 50%, y a los trabajadores, también la mitad de sus ahorros contenidos en las Afores. De ese modo se crecerá como prometido al 6% anual y con ello se le dará empleo a los llamados Ninis. ¿Verdad que está fácil?

Aunque lo importante está en otro lado, en su nueva imagen. Ahora es un ser desdentado y sin garras, se ha convertido en un predicador de la verdad, la justicia y el amor. Es un besaniños profesional que sabe en qué mejilla de esa carita llena de lodo depositar su ósculo; es un beato que aspira a que los mal intencionados sean redimidos; es un arcángel que busca terminar con el pecado social de la desigualdad para llegar al estado de bienestar.

Su otrora cara descompuesta cuando de hablar de la mafia se trataba, ahora es un rostro purificado; si bien lleno de rabia, ésta ya está contenida, sólo se alcanza a ver en la comisura de sus labios y en el fulgor de los ojos.

¡Aleluya, aleluya! Hay un nuevo predicador entre nosotros y claro, aspira, quiere, sueña, padece, gesticula, y en su interior atormentado se obsesiona en ser presidente… para librarnos del mal a todos.

cremouxra@hotmail.com