Gulnaz, la joven afgana condenada a 12 años de cárcel tras haber sido violada, quiere que su hermano se case con una hermana de su violador. De esta manera la chica pretende garantizar su integridad física, después de que su propio hermano la haya amenazado con matarla si ella contraía matrimonio con el hombre que la violó.
Algo que, por otra parte, Gulnaz ya aceptó ayer después de que el presidente afgano, Hamid Karzai, anulara su condena y decretara que la joven puede salir de la prisión de mujeres de Kabul. La muchacha lleva dos años recluida con su hija de doce meses, que es fruto de la violación.
El hermano de Gulnaz quiere que el violador le entregue sus dos hijas a cambio de que su hermana se case con él. De lo contrario, ha amenazado con matar a Gulnaz, según explica la propia chica. El problema radica en que en Afganistán la mujer se considera una propiedad del hombre. Primero pertenece a su padre o hermanos, y una vez casada, a su marido. En Afganistán también es tradición que el hombre pague una dote por la mujer con quien se quiere casar, que normalmente es una gran cantidad de dinero. Puede llegar a los 4 mil euros.
Por esa razón, el hermano de Gulnaz no quiere que la muchacha se case con su violador a cambio de nada. Si lo hiciera, encima de que la chica ha sido ultrajada, su familia no obtendría ningún rédito con su boda, y el violador conseguiría una mujer sin pagar dinero.
Redacción/mc
