Aspirina a dosis bajas evita formación de trombos
Gabriel Gutiérrez
Actualmente se sabe que los infartos del corazón o del cerebro ocurren con más frecuencia entre las seis de la mañana y el medio día. “Así, al saber con detalle cuándo suceden ciertos cambios metabólicos o cómo actúan algunas hormonas, los médicos podemos prescribir con mayor precisión cualquier fármaco y, con ello, potenciar sus beneficios en cada paciente”, afirmó el cardiólogo Alejandro Alcocer Chauvet, adscrito al Instituto Cardiovascular Cuernavaca.
El también especialista en cardiología clínica, Alcocer Chauvet, ejemplificó el caso de las dosis bajas de aspirina, “un medicamento que es prescrito correctamente por el médico e ingerido por la noche puede prevenir mejor el temido evento vascular cerebral (EVC) y el infarto de miocardio, que ocurren cuando se bloquean los vasos sanguíneos que ‘alimentan’ el cerebro o el corazón, impidiendo la llegada de oxígeno suficiente a ciertas zonas de esos órganos”.
Desde hace años los científicos se preguntaban por qué los EVC ocurrían con más frecuencia en la mañana y cómo podrían prevenirse, sobre todo en quienes tienen hipertensión arterial. Y fue gracias a un par de estudios publicados en años recientes, en las revistas médicas Hypertension y Heart, donde se explicó el papel de los ritmos biológicos o ciclos circardianos.
Dichos ritmos ayudan a conocer cómo y cuándo actúan ciertas hormonas, así como qué cambios físico-químicos ocurren en el organismo, lo que ayuda a determinar el momento idóneo para administrar un fármaco. Estos ritmos son un sistema complejo, en el que la actividad de ciertas células y sustancias es similar al de cada pieza del mecanismo de un reloj que, cuando alguna falla, provoca trastornos importantes y hasta mortales en las personas.
Uno de los estudios publicado en la revista Hypertension, sobre aspirina a baja dosis, señala que administrarla por la noche y no al despertar disminuía mejor la presión arterial durante el día, con lo que baja el riesgo de sufrir un EVC en personas hipertensas; incluso, en aquéllas que no se habían sometido a tratamiento previo.
El estudio sugiere que tomar dosis bajas de aspirina (100 mg) podría ser muy útil para el control de la presión arterial en pacientes pre-hipertensos, retrasando así la evolución de la enfermedad y la necesidad de tomar fármacos más costosos. “Este efecto también se ha comprobado en individuos sanos y en mujeres con predisposición a pre-eclampsia, una forma de hipertensión arterial en el embarazo”, agregó el doctor Alejandro Alcocer Chauvet.
Otro estudio publicado en la revista Heart expone que la gente con hipertensión arterial sometida a estrés matutino tiene tres veces más probabilidades de sufrir un evento cardiaco en comparación con una persona sana, y esto se debe a que por la mañana se elevan los niveles de ciertas sustancias que incrementan la presión arterial.
También se observó que los infartos de miocardio producidos en ese periodo del día tienen peor pronóstico que aquéllos presentados a otras horas, con la consecuencia de daños permanentes y muerte de un área 20% mayor de tejido cardiaco.
El doctor Alcocer Chauvet explicó que la hipertensión arterial con cifras por arriba de 140/90 milímetros de mercurio (mmHg) es un asesino silencioso, pues el paciente, en la mayoría de casos, se da cuenta de que padece la enfermedad hasta que sufre complicaciones en órganos como corazón, cerebro, riñones o páncreas, lo que aumenta la posibilidad de presentar embolias, infartos, insuficiencia renal y muerte temprana.
Lamentablemente, 30% de los adultos mayores de 20 años son hipertensos y la mitad de ellos lo desconoce, pues la enfermedad no da síntomas en 70% de los casos. El médico debe considerar, además del uso de los antihipertensivos que regulan la presión arterial alta, el uso de antiagregantes plaquetarios (como aspirina a dosis bajas) que evitan la formación de coágulos y trombos, y como se observó antes contribuye a regular la presión y reducir el riesgo de infartos.
Finalmente Alejandro Alcocer, especialista del Instituto Cardiovascular Cuernavaca, que cuenta con la primera sala de intervencionismo cardiaco en dicha ciudad, llamó a evitar la automedicación, “pues como comenté es muy importante conocer y tomar en cuenta los ritmos biológicos, género y edad de cada individuo”, además invitó a reducir los factores de riesgo como obesidad, hipertensión, diabetes o colesterol elevado mediante:
• Una alimentación cardiosaludable; es decir, menos grasa, menos sal, menos azúcar, menos porción. Más verduras, más frutas, más agua y más fibra.
• Hacer ejercicio regularmente, al menos 30 minutos diarios.
• Dejar de fumar y bajar la ingesta de bebidas alcohólicas.
• Reducir o evitar el estrés, practicando actividades recreativas como yoga.
Además de económica y accesible, la dosis baja de aspirina (100 mg) que elabora Bayer posee un efecto de absorción lenta y liberación prolongada (capa entérica) que mejora la tolerabilidad gástrica e incrementa el apego al tratamiento, de ahí que por sus amplios beneficios la Asociación Americana del Corazón, la Asociación Americana de Diabetes y la Asociación Americana de Enfermedad Vascular Cerebral la considera estándar de oro en la prevención de los eventos cardio y cerebrovasculares.
