Para consolidar la democracia

Obdulio Ávila Mayo

En la vida democrática hay reglas y en ellas coexisten responsabilidades que cada participante debe asumir; con cada uno en su papel, este juego se convierte en un proceso que culmina con el desarrollo de un plan de gobierno y éste se transforma en acciones  al interior del Estado.

México aún esta experimentando las reglas, éstas se han modificado en varias ocasiones con el fin de lograr la mayor certeza y confianza en las instituciones de cara a elecciones cada vez más competidas y con márgenes de triunfo cada vez más estrechos.

Esto se debe a que la ciudadanía en cada ejercicio electoral y con cada gobierno en ejercicio de poder descubre el poder de su decisión en el momento en el que se encuentra frente a la urna.

Es así que el proceso electoral que vivimos se convierte en un reto de dimensiones mayúsculas, pues ahora no sólo se trata de generar mensajes e imágenes atractivas que atrapen al electorado.

En el nuevo escenario electoral el ciudadano evalúa el actuar de cada uno de sus gobernantes y tras tres o seis años de acciones, el día de la jornada electoral se convierte en el día de la evaluación ciudadana.

Es así que además de contrastar propuestas, generar imágenes, emitir discursos, los candidatos a todos los espacios de poder deberán demostrar las acciones concretadas a favor de la ciudadanía y el conocimiento sobre el espacio que pretenden conquistar.

Los candidatos y precandidatos tienen un gran reto pues deberán mostrar una gran responsabilidad política, ya que se enfrentan ante un electorado cada día más crítico, cada día más informado, cada día más mediatizado, y sin duda el principal obstáculo a vencer será la incredulidad.

La clase política y los participantes en los procesos electorales deberán ser capaces de transmitir a cada uno de los ciudadanos la importancia de su participación, pues sólo así el camino a la consolidación democrática estará asegurado.

Subsecretario de Gobernación

oavilam@segob.gob.mx

Twitter: @obdulioA