Ricardo Muñoz Munguía
(Segunda y última parte)
Sin temor al lugar común, las narraciones que se agrupan en Trazos en el espejo, nos confirman que la vida es una novela, y en el volumen que hoy nos ocupa son tan sólo fragmentos de cada novela aún no terminada.
Julián Herbert escribe sin anestesia y encumbra la grandeza que puede haber en un niño al hablar de su madre, la que constantemente cambiaba de nombre: “La más constante de esas identidades fue ‘Marisela Acosta’. Con ese nombre, mi madre se dedicó durante décadas al negocio de la prostitución”. Luis Felipe Fabre reconoce lo que los demás son capaces, quizás inconscientemente, de marcar de inseguridad a un niño pero éste en algún momento renace como Fabre se creyó al encontrarse con una figura muy importante para su labor literaria: Eduardo Milán. Socorro Venegas, para quienes conocemos su novela La noche será negra y blanca, descubrimos más a fondo el dolor de la pérdida, la de su hermano menor. José Ramón Ruisánchez expone su relación familiar, y con la muerte, y con lo poco sociable que veía a su padre. Guadalupe Nettel también habla de un defecto, el que también habrá de ser rebasado tanto por los viajes, las relaciones como por la literatura. Brenda Lozano habla de una figura que fue pieza fundamental para su formación y alegría: su hermano. Agustín Goenaga despierta al niño que le guarda cada instante que afianza su labor: un maestro que era leyenda en la preparatoria o el día de su cumpleaños, el primero de ellos precisamente un día antes del terremoto de 1985. Juan José Rodríguez nos contagia con su pasión por la escritura desde su juventud. Martín Solares nos deja boquiabiertos con lo que puede ser una novela: un asalto/secuestro que vivió al lado de su familia. Daniela Tarazona ilumina el valor al padre. Antonio Ramos Revillas dice que en su familia no hubo libros pero una enfermedad lo acerca a ellos y Luis Jorge Boone, por el contrario, cobró uso de razón en medio de libros y más adelante los goza.
Trazos en el espejo nos hace preguntarnos: ¿en dónde se enfocaría mi memoria al asomarme al espejo? Las respuestas pueden ser inimaginables.
Trazos en el espejo. 15 autorretratos fugaces. ERA / Universidad Autónoma de Nuevo León, México, 2011; 326 pp.
