Por más que, tal vez, sea más leída Gringo viejo o sea un clásico La región más transparente o que, en fin, algunos críticos destaquen la importancia de su cuento “Chac Mool” o de “Tlactocatzine, del jardín de Flandes”, las que se consideran las dos obras cumbres de Carlos Fuentes son precisamente las que cumplen ahora el medio siglo.

            Con ese motivo, Mónica Mateos-Vega lo entrevistó en La Jornada y citó esta frase de su libro más reciente sobre uno de sus temas recurrentes como ensayista, la novela hispanoamericana: “Se me acusará, –escribe Fuentes- con justicia, de darle un lugar preferente a mi propio país, México, y a sus escritores. Así es (…) la razón es que éstos, los incluidos, concuerdan más con la línea general, especulativa de este libro. Y que si abundan los mexicanos es porque los conozco mejor, los he leído más y ¡qué chigandos!, como México no hay dos.”