Edgar Díaz Yáñez

 

… María estaba pachequísima: se veía

fea. ¡Ah, pinche María, qué fea qué fea!

José Agustín

El Rey se acerca a su templo

 

José Agustín recibió de manos de Felipe Calderón, en la residencia oficial de Los Pinos, el Premio Nacional de Ciencias y Artes el 19 de diciembre.

José Agustín nació en Acapulco, Guerrero, el 19 de agosto de 1944. Su nombre completo es José Agustín Ramírez Gómez y ha escrito crónicas, cuentos, novelas, ensayos; ha sido guionista de cine, periodista, dramaturgo, conductor y productor de programas culturales y musicales de radio y televisión. EstudióLetras clásicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, además de dirección cinematográfica en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), y de composición dramática en el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y en la Asociación Nacional de Actores.

El Premio Nacional de Ciencias y Artes «Fue instituido en 1945 por la Presidencia de la República» y «es el máximo galardón que otorga el gobierno de México para reconocer el esfuerzo de valiosos mexicanos que desde el arte, la ciencia, la cultura y las humanidades aportan elementos fundamentales para el desarrollo integral de nuestro país» porque «La importancia y trascendencia de este galardón nacional, radica en el reconocimiento de la obra de aquellos que han dedicado su vida a dignificar y poner en alto el nombre de la Nación a través de la literatura, las artes plásticas, la historia, las ciencias sociales, la física, las ciencias naturales, la ingeniería química, así como las artes y tradiciones populares»

A José Agustín se le considera uno de los iniciadores, junto a Gustavo Sáinz y Parménides García Saldaña, de la literatura de la onda. Algunas de las obras más significativas de José Agustín son: La tumba (1964), De perfil (1966) e Inventando que sueño (1968). Las voces textualizadas que surgieron a mediados de la década de los sesenta pertenecían a “chavos” que estaban en profundo desacuerdo con el régimen autoritario priista y con las actitudes doble moralistas de muchos de los habitantes de esta ciudad. La mal llamada “Literatura de onda” fue un término estampado por Margo Glantz con un claro sentido despectivo, ya que el lenguaje procaz y soez ponía a la literatura en un nivel por demás bajo por abordar temas como el rock, el alcohol, las drogas, el sexo y los conflictos familiares —temas tabúes, pues—.

Pareciera ser que aun cuando varias personalidades del ámbito literario en México consideraran a las obras de Agustín, Sainz, o García Saldaña, como una vulgarización de la cultura, «En el fondo significó el inicio de toda una desmitificación y revitalización de la cultura. Todo esto se hizo lúdicamente, con experimentación formal, juegos con las palabras, fusión de géneros, irreverencia, sátira, parodia, ironía y crítica social» (palabras del propio Agustín).

En el premio, se reconoció no sólo a José Agustín, sino también a toda esa literatura que había cambiado, en el momento exacto de su aparición, los parámetros de una literatura dirigida a una clase en particular. Dice J. Agustín: «Se trataba de una literatura nueva, distinta y tan válida como cualquiera».

El laureado acapulqueño, además de recibir este glorioso premio («Es un verdadero honor recibir este premio porque estoy en la etapa final de mi vida productiva como escritor», mencionó José Agustín a distintos medios esa noche), ha recibido el Premio Latinoamericano de Narrativa Colima (1993) por Ciudades desiertas; Premio Nacional de Literatura Juan Ruiz de Alarcón en las VI Jornadas Alarconianas en Taxco, Guerrero (1993), por su trayectoria literaria y su aporte a las letras mexicanas. Ha sido becario del Centro Mexicano de Escritores (1966-1967), del Internacional Writing Program de la Universidad de Iowa (1977), y también de las fundaciones Fullbright (1977-1978) y John Simon Guggenheim (1978-1979).

Una obra fundamental para conocer los avatares en la vida del escritor rocanrolero —la música forma parte importantísima en su escritura, y en su vida—, y en la vida del México sesentero, es, sin duda alguna, El Rock de la cárcel, una obra autobiográfica donde el escritor nos describe la manera en que finge un matrimonio para poder irse a vivir a Cuba antes de cumplir los 20; de cómo y cuándo Juan José Arreola revisó y corrigió su primer novela, de por qué Angélica de Jesús Ortiz Sandoval no lo quería, por el simple hecho de ser como era y por “sonsacar a su hija”; los altibajos que tuvo cuando escribió su primer guion cinematográfico donde la protagonista principal era su novia de entonces, la hija de Angélica Ortiz: Angélica María. De cómo es apresado junto a sus amigos, llevado al “palacio negro”, y de cómo logra sobrevivir a, y en, Lecumberri; cómo es que la literatura fue su única compañía y su única esperanza. Cómo es que al tener que pagar por un trato menos cruel dentro del presidio, se queda sin dinero alguno para lápiz y papel y tiene que escribir con un pedazo de carbón sobre papel de estraza usado. Todo esto con una pluma muy fácil —como dijera mi maestro de Historia de la Cultura— y muy sincera.

Sin duda alguna, la literatura de José Agustín —o la de cualquiera de los involucrados en la ya mencionada Literatura de la onda— es todo lo contrario a intrascendente, superficial o, mucho menos, transitoria.

Da mucho gusto saber que un premio de esta índole le haya sido otorgado, aunque también da mucho gusto saber que además junto con él fuera premiado Daniel Sada en la categoría de Lingüística y Literatura de manera póstuma. En la categoría de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía se distinguió a Jean Meyer y Lorenzo Meyer,mientras que en la de Bellas Artes fueron reconocidos Pedro Miguel de Cervantes Salvadores y el director de cine Jorge Fons. En la categoría de Tradiciones Populares y Artes fueron distinguidos Óscar Chávez, el fenecido Wilbert Alfonso de Jesús Herrera Pérez y el Grupo de Alfareros de San Bartolo, Coyotepec, del estado de Oaxaca;y en el área de Ciencias Físico-matemáticas y naturales fue premiado Pedro Julio Collado Vides, y Raúl Gerardo Quintero en la categoría de Tecnología y Diseño.