Gabriel Gutiérrez
Un artículo publicado en el International Journal of Obesity asegura que los kilos de más no sólo perjudican el corazón, las articulaciones o el control de la glucosa, sino que dificultan la tarea de las vacunas para luchar contra los virus y hacer frente a las infecciones.
La razón se debe a que las personas con obesidad son menos sensibles a la vacuna de la gripe, es decir, tienen más probabilidades de que la inmunización no surta efecto en sus organismos.
“Nuestros resultados sugieren que la obesidad podría frenar la capacidad de crear una respuesta inmune protectora frente a los virus de la gripe”, señalan los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Estados Unidos.
A esta conclusión llegaron tras analizar a 500 pacientes que se habían vacunado frente a la gripe estacional en 2009 en una clínica.
En un primer análisis, un mes después de la inmunización, los investigadores comprobaron que todos los individuos vacunados (tanto los que estaban delgados, como los que presentaban un índice de masa corporal por encima de lo normal) habían desarrollado anticuerpos contra el virus de la gripe.
Sin embargo, las cosas cambiaron. Casi 50 por ciento de los individuos con sobrepeso habían experimentado una caída significativa en sus niveles de anticuerpo (hasta cuatro veces el valor inicial), mientras que este decrecimiento sólo era patente en un 25 por ciento de los participantes sin exceso de peso.
“Durante la reciente pandemia de gripe AH1N1, la obesidad se reconoció por primera vez como un factor de riego independiente de morbilidad y mortalidad. Sin embargo, ningún estudio hasta ahora había examinado cómo afecta la obesidad a la respuesta de la vacunación”, comentan los investigadores en el trabajo.
