Cuba se prepara para renovar sus cuadros políticos sin abandonar el formato de partido único, pero acotando a un máximo de 10 años la permanencia en un cargo político, de acuerdo con los resolutivos de la Primera Conferencia Nacional del Partido.
El pasado 29 de enero, se llevó a cabo la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba (PCC), evento que definió el rumbo de los cambios políticos y sociales que se están aplicando en la isla.
En el discurso de clausura de ese evento, el presidente cubano y también Primer Secretario del PCC, defendió el principio de “un solo partido”, ya que renunciar a éste, precisó, “equivaldría, sencillamente, a legalizar al partido o los partidos del imperialismo en suelo patrio y sacrificar el arma estratégica de la unidad de los cubanos”.
Raúl Castro, indicó que los adversarios políticos de la isla, incluso algunos simpatizantes, exigen que se regrese al modelo multipartidista que existió en Cuba, “bajo el modelo neocolonial de los Estados Unidos. El cual ya mostró su fracaso, de hecho los modelos democráticos multipartidistas, incluso el estadounidense, están siendo duramente cuestionados en la actualidad.
No obstante que el multipartidismo está lejos de retornar a Cuba, los cambios políticos en el PCC que se están aprobando, en el mediano plazo sí renovaran los cuadros políticos de esa institución, uno de los puntos más criticados en el seno de esa institución.
De hecho el mandatario indicó que se “debe promover más la democracia en nuestra sociedad, empezando por dar el ejemplo dentro de las filas del partido”, a través de un “amplio y sincero intercambio de opiniones” , favoreciendo que las discrepancias sean asumidas con “naturalidad y respeto, incluyendo a los medios de comunicación masiva”.
En este contexto, el presidente cubano se refirió a la lucha contra la corrupción, uno de los principales problemas que enfrenta el gobierno, pero que, según Castro, se puede ganar la batalla, “primero frenarla y luego liquidarla sin contemplaciones”.
En este contexto, aunque al cierre de este material no se conocía el texto final de los acuerdos, el discurso del mandatario no dejó lugar a dudas de que vienen cambios en el partido.
Finalmente, uno de los aspectos que llamó la atención en el discurso, es la afirmación de que ya no se requerirá ser miembro del partido para poder ocupar cargos de dirección en las empresas.
Habrá que esperar los textos finales, pero es evidente que el rumbo político de los cambios ya ha sido definido y el contexto político será interesante de cara a las elecciones generales del 2013, donde podrían ocupar los puestos de dirección, una nueva generación de políticos.

