Gonzalo Valdés Medellín
A partir del 9 de febrero en Rock House La Planta Alta se estará presentando la exposición Manos sucias del artista multidisciplinario Antonio Monroi quien no sólo ha llevado una larga trayectoria como actor y escenógrafo en nuestro medio teatral, sino que también ha explorado los rigores de la música (como integrante del grupo La Sagrada Familia); la locución y desde luego el cine donde ha alternado con Johnny Deep (Inhala) o siendo dirigido por Mel Gibson (Apocalypto), por sólo poner un par de ejemplos. Hoy, Monroi ha seleccionado una serie de dibujos (tinta sobre papel) que expone con el lúdico espíritu de su magia creativa para que el mismo público bautice cada obra, en Manos sucias. Pero, ¿qué le provoca al multidisciplinario creador adentrarse en el ámbito de las artes plásticas? Responde: “Al margen del circuito de galerías de arte, hay espacios que me provocan a ser manchados por mis afanes de sudar tinta en cada resquicio, en cada espacio y cada momento de mi trastabillar por la vida; con una producción tartajosa, balbuceante podríase decir, no en su discurso sino en su constancia, ya que así como hay momentos en que la pausa se alarga indefinida y angustiosamente, hay etapas en que la hipergrafía me toma por asalto, intempestivamente, sin provocación alguna, como debe ser todo asalto que se respete, y ahí está la tinta chorreando por mis ojos, por mis belfos, por mis orejas, llevándome a ese juego que me encanta, el de la línea y la mancha pura sobre el soporte, como una fascinación por el despeñamiento sin paracaídas, por la cuerda floja sin red de protección, hacia la pintura, hacerla, deshacerla, trabajarla pero, en momentos como los que dan origen a estas series, el impulso y la acción que de él devienen son inmediatos y el resultado no admite corrección”. Por ello, para Monroi es muy claro el proceso pictórico y por ende la raigambre de sus trazos de tinta, sus dibujos de incendio, y manifiesta: “En la pintura se puede cubrir y volver a comenzar, corregir, mover y es rico; pero en el tirar líneas con tinta no hay corrección posible, o al menos para mí no vale; intento fallido engorda el bote de basura; una línea que se fue, ya no tiene enderezadera y es lo que me encanta de este tipo de trabajo: la mano, el corazón, la víscera mandan; la mano, el cuerpo entero, los ojos obedecen y la pluma sólo es una extensión de todo esto para llevar el trazo al soporte, libre, se suelta y ahí quedan la mancha o la línea; y sólo se concretan en tomar su lugar y mostrarse ante el espectador sin artificios, sin afeites…”. ¿Cómo define Antonio Monroi su obra?: “Tinta y papel en amasiato”. Y acerca de esta exposición Manos sucias, asienta: “Esta vez, a invitación de Tío Mark, comparto algunos de los momentos que quedaron ahí, en el papel, fosilizados, y que toman vida si cada ojo resuma la humedad necesaria para hacerlos vibrar. Éste soy yo hasta este momento y lo que hasta ahora tengo para compartir. En el año final del universo, mientras no me confirmen que ya no existo, sigo oficialmente vivo”. Manos sucias se estará presentando en Rock House La Planta Alta (Baja California 15, esquina Cuauhtémoc, Colonia Roma, Metro Centro Médico, del 9 de febrero al 9 de marzo. Entrada libre).
