Patricia Gutiérrez-Otero y Javier Sicilia

Este domingo 29 en el periódico Reforma se insertó una Carta Abierta firmada por numerosas asociaciones y personas, dirigida a José Calzada Rovirosa, gobernador del Estado de Querétaro, al Congreso, al Tribunal Superior de Justica y a los ciudadanos de ese Estado. El motivo de la Carta es motivado por la indignación. En primer lugar por la destitución del director del penal de Querétaro, puesto que el ingeniero Juan José Pedraza ocupó de agosto de 2004 a septiembre de 2009; en segundo lugar, por las difamaciones que se han hecho en su contra.

Muchos de los firmantes participaron voluntaria y personalmente en diversas actividades de tipo cultural que se realizaron al interior de la prisión. La vida ahí había mejorado considerablemente gracias a la presencia del ingeniero Pedraza, director que creía que los presos podían cambiar si se les proporcionaban condiciones adecuadas. Sin embargo, en lugar de que las otras prisiones tomaran como modelo la de Querétaro, el programa de reinserción fue echado abajo junto con el director, quien también últimamente ha sido difamado.

Nos permitimos retomar una parte de la Carta: “Cuando en otros penales del país se hablaba de motines, fugas, violencia y de ser gobernados por la delincuencia, en los penales de Querétaro, bajo la dirección del ingeniero Pedraza, se erradicaron las mafias al interior, la biblioteca crecía [sic], se daban clases, había limpieza ejemplar y comida digna, se respetaba a los visitantes, se generaron actividades culturales y deportivas que sin duda transformaron los valores y la visión de los reclusos en proceso de readaptación. Todo esto como resultado de la implementación de un sistema de Reinserción Social y Educación digno de ser replicado dentro y fuera de México. Varios de nosotros fuimos no solamente testigos, sino colaboradores voluntarios activos en muchas de las clases y ejercicios educativos y de desarrollo humano que se impartieron”.

La carta solicita que se retome este modelo para luchar contra la inseguridad en México, y que se condenen las calumnias de las que ha sido objeto Juan José Pedraza.

En este país de la corrupción a muchos no les conviene que gente honesta ocupe direcciones que son altamente rentables. Lo que menos les importa es la reinserción de los delincuentes en la sociedad, sino cómo enriquecerse usando a las prisiones y a los prisioneros.

Nos unimos a la Carta Abierta y exigimos que se restituya en su puesto al Ingeniero Pedraza, así como impulsar la transparencia en el manejo de las cárceles.
Además, opinamos que se respeten los Acuerdos de San Andrés, se limite a las transnacionales en México, se derruya el Costco del Casino de la Selva, que se ponga un alto a las mineras canadienses, se defienda Wirikuta, el lugar sagrado de los huicholes y se dé nombre y rostro a las víctimas de la guerra contra el crimen organizado.