Cuatro bocetos monumentales del pintor mexicano Diego Rivera son restaurados con apoyo del Bank of America Merrill Lynch, que a través de su programa de conservación de arte, por primera vez patrocina un proyecto en América Latina.

Paradójicamente, a pesar de que una institución estadunidense financia el rescate de los bocetos de Diego Rivera, éstos no podrán ser exhibidos en la Unión Americana, debido a que el propio artista así lo determinó. Carlos Phillips, director general de los museos Dolores Olmedo, Diego Rivera-Anahuacalli y Frida Kahlo, explicó que una cláusula del testamento de Rivera estipula que no pueden salir de México.

En marzo de 1933, Diego Rivera viajó a Nueva York –junto con Frida Kahlo– para pintar un mural en el vestíbulo del edificio RCA (Radio City of America).

Contratado por el magnate Nelson Rockefeller, el muralista llevaba bajo el brazo los bocetos de El hombre en el cruce de los caminos, obra que había aceptado el empresario por su referencia a la industria televisiva estadunidense y su tecnología innovadora.

Un mes después de comenzar el mural, Rivera decidió incluir el retrato de Lenin departiendo con  trabajadores, en clara alusión al socialismo. El gesto perturbó el espíritu capitalista del industrial e inició un escándalo que lo enemistó con el muralista y destinó la obra a la destrucción.

Ochenta años después, una empresa estadunidense: Bank of America Merrill Lynch rescata la única evidencia que sobrevive de aquella obra. Con una inversión no revelada –debido a políticas de la empresa- la institución bancaria ha sumado por primera vez a Latinoamérica en su programa de restauración de obra de arte, antes lo ha hecho también con el Louvre, el Reina Sofía, el Hermitage o la National Galery.

En México, 70 por ciento del patrocinio será destinado a salvar los tres bocetos del mural (incluido El hombre técnico) que Rivera hizo para Rockefeller, así como el de Agua, origen de la vida en la Tierra que pintó para el cárcamo del Bosque de Chapultepec, el 30 por ciento restante será utilizado para otros proyectos del Museo Diego Rivera Anahuacalli, aún por definir, aunque posiblemente se destine a restaurar fotografías.

El Anahuacalli cuenta con 17 bocetos monumentales de Rivera, diez de ellos fueron restaurados hace cuatro años y el resto en la década de los setenta, pero de acuerdo con Hilda Trujillo, director del espacio, “fue un poco inacabada, con pequeños errores. Hace cinco años les hicimos una limpieza pero no nos alcanzó el dinero para restaurarlos y la verdad es que se estaban rompiendo (…) si no se intervenían estaba el peligro de perderlos”.

El trabajo de restauración, a cargo de Alejandra Odor Chávez, comenzó el 23 de enero, ya presenta 60 por ciento de avance y quedará concluido el 6 de abril. El proyecto está encaminado a combatir principalmente el deterioro estético (roturas, faltantes, deformaciones en forma de ondulaciones que afectan la imagen) y estructural que comprende tensiones diferenciales en el soporte de papel.