Deshonestidad y corrupción manifiestas

Francisco Javier Estrada

Todos se fueron con la finta de mal demócrata que es el presidente Felipe Calderón Hinojosa. Es imposible defender a este personaje neopanista, pues nació para hacer cosas malas y los resultados están a la vista.

Cuando en estos días deberíamos de estar preocupados, y ocupados, en las cuentas que presentó su administración sobre los gastos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, resulta que él nos sale con un tema prohibido, nada menos que el poner en público el tema de las encuestas y candidatos en plena veda electoral.

Y lo hace de mala fe con una encuesta falsa, de la que no sabemos bien a bien quién la hizo, y si no era sólo resultado de una empresa patito, a la que recurren aquellos que saben que sus candidatos van perdiendo en la opinión del ciudadano.

Resulta grave, también, que el presidente de México se deje llevar, en todo caso, por este tipo de informaciones; y más grave, el que vaya y engañe a los altos consejeros de un banco del país con datos falaces. Ciertamente que en cenáculos estos dueños del dinero de México han de estar entre enojados o riendo a mandíbula batiente, por la capacidad de engaño que tiene este mal ciudadano.

Revisado el asunto de manera juiciosa, resulta que era la única manera de que la opinión pública, y los estudiosos de la misma, se distrajeran y no atendieran lo principal: la corrupción de su gobierno que se da no sólo en la cuenta del año 2010, sino por todas partes; pues tal y como se ha informado a nivel federal por la Contraloría, no hay un área de gobierno que se salve, pues hasta la Secretaría de la Función Pública, cuyo titular tuvo que salir del cargo, en particular, porque su esposa resultó cuestionada por participar en tráfico de influencias de manera grave según se leyó en pasados días en medios informativos.

Salvador Vega Casillas, su paisano, ahora aparece como candidato número 5 al Senado por la vía plurinominal. Como se ve, la mala conducción de secretarías se premia en el panismo gobernante. ¡Bueno, ni sobre el tema de otro candidato panista al Senado en el número 13, el diputado federal César Nava Vázquez, se llegó a saber de cómo compró el departamento en Polanco!

¿Quién puede proteger a este presidente si hasta sus más apasionados defensores se han sentido impedidos para defenderlo en el debate en el Congreso federal?

Es claro para la opinión del pueblo que no se puede defender su administración, pues el gasto desaseado del año 2010 es en los hechos de la historia mexicana uno de los años más negros.

¡Sólo el 13% de todo el gasto del año 2010 se ha podido comprobar! Nos dice la prensa nacional, y eso es muestra del mal estado en que se encuentra el gobierno de Calderón, por lo que este tema ha de ser asunto cotidiano en las próximas campañas presidenciales hasta finales de junio.