Decisión plausible
Politécnico invitará a candidatos
Humberto Musacchio
Un pueblo libre es un pueblo informado y capaz de optar por el proyecto político que más le convenga. Por eso mismo, resulta plausible y digno de imitarse todo esfuerzo en favor de la educación política, sobre todo de los jóvenes, a quienes algunas lenguas demagógicas suelen llamar “el futuro de la patria”, sin reparar en que ya forman parte del presente.
La doctora Yoloxóchitl Bustamante lo tiene muy claro. Ella es la directora general del Instituto Politécnico Nacional, la máxima institución pública de la enseñanza técnica, una institución conformada por 350 mil integrantes, la mayoría jóvenes que reciben, sobre todo ahora, las herramientas para su mejor desempeño en las actividades productivas y, lo que es más importante, en la vida.
Hace unos días, la doctora Bustamante publicó un desplegado en el que anunciaba su intención de llevar a suelo politécnico a los candidatos que aspiran a ganar diversos cargos, especialmente a los que están en competencia por la Presidencia de la República y el Gobierno del Distrito Federal, donde se halla la mayor parte de las instalaciones del Poli.
Hace seis años, el doctor José Enrique Villa Rivera, entonces director general del IPN, impidió que se presentara el candidato presidencial del PRD en Zacatenco. Era una manera de minusvaluar a los estudiantes y privarlos de un aspecto fundamental de su formación como ciudadanos. Pero entonces el miedo burocrático pudo más que los deberes con el alumnado y el doctor Villa Rivera optó por la prohibición autoritaria.
La actual directora del IPN, por fortuna, considera que “la comunidad politécnica es una comunidad madura que no sólo atiende a sus tareas fundamentales, relacionadas con la vida académica, sino que se preocupa por la marcha de los asuntos generales del país”. Por eso, agrega la doctora, “resulta vital escuchar los planteamientos de los candidatos a los diversos puestos de elección”.
Sí, resulta vital, pues como nación nos va la vida en ese trance. De ahí que resulte propio de una visión democrática propiciar que los muchachos escuchen a los candidatos, que conozcan sus propuestas, las sopesen y contrasten. Así se forman las convicciones y de ese modo deben tomarse las decisiones electorales.
Nadie debe temer que esa comunidad, sobretodo sus jóvenes, sea arrastrada por la demagogia. Se trata de seres pensantes, dotados de una formación intelectual que les permite ponerlo todo en duda y someterlo a prueba. Es un conglomerado al que su directora general le hace honor reconociendo su inteligencia. Y eso hay que aplaudirlo.
