Propuesta o reto
Carlos E. Urdiales Villaseñor
Todavía en el periodo de intercampaña, la propuesta o reto para que candidatos a la Presidencia se sometan al antidoping, como Josefina Vázquez Mota, y a pruebas de control de confianza e incluso a un examen general de salud es ya motivo de debate. Y qué bueno.
Hay que pasar estos lucidores discursos bajo dos reflexiones mínimas.
Uno. Los requisitos para ser candidato a la Presidencia están claramente establecidos en el artículo 82 de la Constitución.
Para ser presidente se requiere:
Ser ciudadano mexicano por nacimiento, en pleno goce de sus derechos, hijo de padre, o madre mexicana y haber residido en el país al menos durante veinte años.
Tener 35 años cumplidos al tiempo de la elección.
Haber residido en el país durante todo el año anterior al día de la elección. La ausencia del país hasta por treinta días no interrumpe la residencia.
No pertenecer al estado eclesiástico ni ser ministro de algún culto.
No estar en servicio activo, en caso de pertenecer al Ejército, seis meses antes del día de la elección.
No ser secretario o subsecretario de Estado, jefe o secretario general de Departamento Administrativo, procurador general de la república ni gobernador de algún estado, a menos de que se separe de su puesto seis meses antes del día de la elección.
No estar comprendido en alguna de las causas de incapacidad establecidas en el artículo 83, que restringe a quienes hayan ocupado la presidencia de forma temporal, interina o sustituta.
Por lo tanto, no estar saludable, ni carecer de vicios o ser del todo confiable forman parte de estos requisitos. Someterse a dichos exámenes carece de consecuencia jurídica, nadie dice qué sucede si no los pasan. De hecho, no pasa nada si no los aprueban o no los presentan.
Dos. ¿Y la presunción de inocencia? Ni tener adicciones, ni estar enfermo ni ser de confianza cuestionable es delito, pero aun así, ¿Están los candidatos en la obligación de demostrar lo contrario? O ¿Si alguien tiene pruebas de lo contrario estaría obligado a demostrarlo? Tendríamos todos que andar por la vida mostrando que estamos limpios de polvo y paja. No, no opera así. Hoy se ha logrado que hasta aquellas pruebas de gravidez para las mujeres sea obsoleta.
Juicios morales y raseros no legales aplicados a la vida política nos pueden llevar a puertos no deseados. Estadistas de talla mundial han inscrito sus biografías junto a sus reconocidas aficiones etílicas, en la historia universal sin desdoro alguno. Un gobernante, un estadista tiene que mostrar algo más que una boleta médica exenta de adicciones o padecimientos.
Los espero en Radio Trece Noticias por las mañanas y en www.unonoticias.com.mx en twitter @CarlosUrdiales y también en www.diariociudadano.com.mx
