Son los hombres detrás de las ideas y propuestas de los candidatos.

Para entender el programa de políticas públicas del algún candidato presidencial, sólo basta voltear a ver la formación y trayectorias de sus hombres de confianza, aquellos a los que se les ha depositado la enorme responsabilidad de que “nada falle”. En esta elección presidencial, los coordinadores de campaña son políticos de importante trayectoria.

En el Partido Revolucionario Institucional (PRI), aparece al frente del batallón de Enrique Peña Nieto, un doctor en economía por una de las instituciones educativas más prestigiadas de los Estados Unidos, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en inglés).

Luis Videgaray Caso es, desde que Peña Nieto gobernó el Estado de México, un inseparable en su trayectoria política. En aquellos días, encargado de la poderosa cartera de Planeación y Presupuesto (que maneja anualmente más de 100 mil millones de pesos), Videgaray Caso se convirtió en el hombre de los contenidos, el perfil capaz de generar agenda y ser un interlocutor eficaz en temas álgidos y de confrontación pública (sobre todo en materia fiscal).

En 2011, Peña Nieto optó por apoyar a Eruviel Ávila como candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México, dejando de lado a Videgaray Caso quien era uno de los más firmes aspirantes. Sin embargo, a pesar de no favorecerlo con la silla de Gobierno, Peña Nieto colocó al economista en la primerísima línea de su campaña, e incluso fue el delegado especial del Comité Ejecutivo Nacional del PRI para la elección del Estado de México. Videgaray Caso, político conocido por sus profundos conocimientos económicos, sagacidad en el debate y un negociador muy hábil, aspira a quedarse con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en caso de que Peña Nieto alcance la silla presidencial.

En perfil, el coordinador de la campaña de Josefina Vázquez Mota, Roberto Gil Zuarth, no contrasta en demasía con la formación y el carácter de Videgaray Caso. Gil Zuarth, quien en su meteórico ascenso en la política ya ha sido subsecretario de Gobernación, diputado y secretario particular del Presidente, es uno de los cuadros más avanzados en la jerarquía del círculo cercano a Felipe Calderón. Gil Zuarth, quien también ya se postuló como candidato a la dirigencia nacional del PAN, comenzó su trayectoria en el ramo de la asesoría, siendo muy cercano a Alonso Lujambio cuando fue consejero general del Instituto Federal Electoral (IFE), y también coordinador de asesores cuando Germán Martínez Cázares fungió como secretario de la Función Pública.

Gil Zuarth es considerado el vínculo más director de Vázquez Mota con la Presidencia.

En su carácter de diputado, Gil Zuarth fue uno de los legisladores con más peso, especialmente en las negociaciones presupuestales. Sin embargo, el fiasco del Estadio Azul (el evento de toma de protesta de la candidata del PAN que lució vació cuando Vázquez Mota comenzó con su discurso), significó un golpe duro al interior del equipo cercano de la candidata. Gil Zuarth asumió el error y Vázquez Mota le refrendó su apoyo.

Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la campaña de Andrés Manuel López Obrador, es el más veterano (50 años). Ingresó a las filas del PRD tras dejar al tricolor zacatecano por una decisión que lo excluyó de la posibilidad de ser candidato a gobernador. Monreal Ávila triunfó en la elección estatal, y se convirtió en uno de los jerarcas al interior de la izquierda. De la misma manera, fue el encargado de desactivar la coalición de partidos de izquierda en Zacatecas, lo que derivó en la pérdida de la gubernatura para el PRD.

Doctor en derecho por la UNAM, Monreal Ávila ha sido docente y opinante de distintos espacios en televisión, radio y prensa escrita. Su relación con López Obrador lo ha llevado a senderos no defendidos por el zacatecano anteriormente, particularmente en materia petrolera y económica. Y aunque siempre fue reconocido al interior del PRI como un hombre más cargado a la izquierda, su vínculo con López Obrador le ha provocado un alejamiento de algunos postulados que sostuvo.

Monreal Ávila no representa el perfil tecnocrático de Gil Zuarth y Videgaray Caso. Por el contrario, es mucho más el perfil del viejo operador político, con excelentes credenciales discursivas y de trabajo de tierra, aunque deficiente en temas de la construcción de la imagen del candidato.

Así, más que solamente los hombres que se encuentran con pasos sigilosos detrás del poder, los coordinadores de campaña tendrán funciones fundamentales en el manejo de los medios de comunicación y la estrategia política.

Fuente: Informador