En la lucha antinarco
Raúl Rodríguez Cortés
Stratfor, la empresa privada estadounidense especializada en servicios de inteligencia y espionaje, documentadamente vinculada a la CIA y otras agencias norteamericanas, asegura en un reporte periódico sobre México de circulación restringida que el candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto continuará la estrategia calderonista de guerra contra el narcotráfico pero que lo hará mediante la creación de una fuerza paramilitar similar a la Guardia Nacional de los vecinos del norte.
Peña Nieto nada ha dicho aquí al respecto, pero Stratfor asegura que la semana antepasada hizo esa declaración a la agencia noticiosa británica Reuters:
“El candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, puntero en la carrera presidencial de julio próximo, dijo a Reuters la semana pasada que, si resulta electo, aumentará el tamaño de la Policía Federal. También expresó el deseo de crear una nueva guardia nacional o fuerza policiaca paramilitar, para usarla en lugar de las tropas del Ejército y la Armada actualmente desplegadas para el combate de los poderosos, fuertemente armados y violentos cárteles criminales de México”.
Ahora bien. si tomamos en cuenta que la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota ha ofrecido la continuidad de la estrategia de Felipe Calderón y que incluso el candidato presidencial de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador considera ¾aunque con otro enfoque respecto al origen del problema¾ mantener por un tiempo perentorio a las fuerzas armadas en tareas de seguridad, el futuro inmediato del país es la militarización y la violencia.
El costo en vidas ha sido muy alto sin que pueda decirse que el poder del narcotráfico haya disminuido: 50 mil muertos según la información oficial y hasta 250 mil según la escalofriante afirmación hecha por el presidente municipal panista de San Pedro Garza García, Nuevo León, Mauricio Fernández en el documental El alcalde, una cinta filmada en 2011 y que se difundirá en agosto próximo.
El documento de Stratfor asume como un escenario por ellos previsto ¾y por lo tanto aplaudible¾ el que México conforme una guardia nacional que libere a las fuerzas armadas de una participación en tareas de seguridad no previstas en nuestras leyes, a pesar de los múltiples como infructuosos esfuerzos de cambiarlas. De esa manera, también se atajaría el desprestigio del instituto armado por las crecientes acusaciones de violación de derechos humanos.
Stratfor justifica a la administración de Felipe Calderón por haber echado mano de las fuerzas armadas, al señalar que antecesores suyos como Vicente Fox, y otros ex presidentes cuyos nombres no precisa, lo hicieron con antelación:
¿Qué puede verse en el fondo del documento de Stratfor que, de hecho, es el punto de vista de las agencias de inteligencia de Washington?
1. Que Estados Unidos no está dispuesto a modificar una estrategia que, a juicio de muchos, incluso de militares mexicanos en funciones y en retiro, le impuso a nuestro país por convenir así a los intereses norteamericanos. ¿Qué intereses? Básicamente el de poder penetrarnos militarmente como no había ocurrido tan abiertamente desde hace 98 años.
Tal es la tesis, por ejemplo, de El libro verde de las fuerzas armadas, los presidentes de México y los militares escrito por el general en retiro y ex diputado federal del PRI, Roberto Badillo.
2. Que Washington estaría dispuesto, cuando mucho, a flexibilizar la impuesta estrategia con propuestas como ésta de la guardia nacional, elaborada por las agencias estadounidenses de inteligencia y comprada por Peña Nieto según los señalamientos del documento aquí comentado.
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