Entre tanto, el gobierno juega a los soldaditos

Humberto Musacchio

En la reunión del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, Carlos Slim declaró que la crisis “profunda y estructural” que viven las economías europeas “nos permite ver que hay dinero barato en abundancia” y disponible a largo plazo para “financiar proyectos atractivos y viables”.

Por su parte, Guillermo Ortiz, ex secretario de Hacienda y ex director del Banco de México, considera desfavorable para el sistema financiero mexicano el hecho de que “los bancos más importantes (extranjeros) que tienen presencia aquí” estén “emproblemados”, pues debido a esa situación, “ahora resulta que México ayuda a capitalizar a los países ricos”, cuando lo esperable es “que los flujos vayan de los países ricos y desarrollados a los países emergentes”.

Al exportar sus ganancias —20 mil millones de dólares entre 2003 y 2011—, los bancos de matriz extranjera no están haciendo nada ilegal, aclaró Ortiz Martínez, “pero ello no implica que sea una situación normal”, porque el sistema financiero es tan estratégico para México como el mar territorial y el espacio aéreo, según el ahora alto ejecutivo de Banorte (Excélsior, 17/V/2012).

No fue lejos por la respuesta, pues Eduardo Fernández, ex presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, recordó que Ortiz “fue el supervisor y regulador de la banca mexicana entre 1994 y 2000” y que como secretario de Hacienda, en 1995 “le llevó al presidente Zedillo, para su firma, la iniciativa de ley en que se decidió acelerar la apertura financiera y eliminar la salvaguarda que protegía, precisamente, que Banamex y Bancomer, por tener una cuota elevada de mercado, pasaran a manos de extranjeros” (24 Horas, 17/V/2012).

Otro ex funcionario gubernamental, Francisco Gil Díaz, le respondió a Ortiz con un largo artículo en el que se opone a ponerle topes a la exportación de utilidades bancarias y califica el planteamiento de Ortiz de “erróneo, miope, populista, equívoco, provinciano, parcial, incompleto y amnésico” (Reforma, 21/V/2012). El chorizo de adjetivos se explica porque ahora, y al parecer desde que era secretario de Hacienda, Gil Díaz es empleado de un banco extranjero.

En suma, Slim dice que México necesita recursos financieros para crecer, Guillermo Ortiz denuncia que las firmas extranjeras que controlan 85 por ciento de la banca “mexicana” descapitalizan el país y Gil Díaz aboga por dejar que continúe el saqueo.

Mientras tanto, los bancos que operan en el país hacen su agosto financiando el consumo, pero negándole a la producción el dinero indispensable para crecer. ¿Y el gobierno federal? Ausente, jugando a los soldaditos…