Opinaron los niños
Teodoro Barajas Rodríguez
Morelia.- Forjar ciudadanía es una tarea estimulante porque se trata de colocar los cimientos de una edificación cívica que reportará un mejor futuro, por ello es conveniente la consulta infantil que organizó el anterior domingo el Instituto Federal Electoral.
Es necesario acercar a los niños a los ejercicios inherentes a los procesos democráticos, máxime que están en una etapa que puede definir personalidades futuras, troquelarlas e incentivarlas.
En su mayoría, los menores que acudieron a las urnas reprocharon la violencia porque ésta ha resultado omnipresente, mutila, desgasta y preocupa. La guerra, impunidad, descomposición social, todo ello es una suerte apocalíptica. Campañas electorales desangeladas, repetitivas, paradigmas avejentados que bien requieren de un viento nuevo.
Muchas cosas están mal en nuestro país, no somos los descubridores del hilo negro, sólo que es necesario señalar al menos una parte de una larga lista: violencia, impunidad, crimen organizado, simulación, descomposición, hostilidad. Esos son algunos males que deben combatirse no sólo con la fuerza coercitiva del estado sino con educación, arte y cultura porque estas últimas premisas se suelen distinguir por la exposición así como la propagación de valores.
Es por ello que es conveniente escuchar las voces de los niños, hago votos por que las nuevas generaciones logren ser verdaderamente distintas a la actual, la que se distingue por sus yerros, los fracasos y su negación para arraigar progreso.
El ejercicio organizado por el Instituto Federal Electoral en las vísperas del Día del Niño registra datos ciertos porque los menores no tienen la maliciosa forma y el discutible fondo de muchos adultos. Lo que más refirieron los participantes en la consulta fue su rechazo a la violencia y pedir empleo para sus padres, tal es el diagnóstico que reporta la enfermedad social de nuestro país. Indiscutible.
Deseo que tengamos en lo futuro otro tipo de políticos aunque la naturaleza humana pone de relieve que regularmente todo es cíclico, las ambiciones, el egoísmo así como las guerras definen en gran medida el pulso y reconocimiento de la historia.
Origen es destino, justamente por ello señalo que es conveniente aproximar a los niños en los referidos ensayos de toma de decisiones para la construcción de otra cultura situada en tradiciones democráticas.
Aunque nuestra democracia está encarecida porque se trata de un producto deficiente que se ha distinguido por alimentar una clase parasitaria refugiada en siglas, logotipos y presupuestos.
Algo que bien debe influir para acrecentar la educación cívica es la escuela, sólo que son tantas las inercias y tanto el desdén de una amplia porción del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, así como de la Coordinadora del mismo gremio que es complejo que tal aspiración se vuelva tangible.
En fin, la consulta infantil organizada por el Instituto federal Electoral es útil porque se considera la voz y la letra de los niños para esparcir esperanzas en un México mejor que éste, el que nos tocó vivir.
