Aclaración que es mentira

Raúl Rodríguez Cortés

En el segundo debate televisado entre candidatos presidenciales, Andrés Manuel López Obrador repitió que liberaría unos 800 mil millones de pesos anuales de recursos públicos para apuntalar el crecimiento y financiar el desarrollo. Esa cifra la obtendría —dijo— del aumento de ingresos por el pago de impuestos sin privilegios fiscales y por el combate a la corrupción; y un ahorro presupuestario que se conseguiría con la reducción a la mitad de los sueldos de la alta burocracia y del gasto de operación de los gobiernos federal y estatales.

Esta última cifra, según el candidato, es equivalente a 300 mil millones de pesos y de inmediato fue objeto, ahí en el debate, del revire de Josefina Vázquez Mota, quien le dijo que su propuesta era falsa y que las cuentas no le salían. No hizo, por supuesto, las cuentas que no salían.

Lo que sí es que Felipe Calderón subió, en ese mismo momento, el siguiente tweet: “Si el gobierno despidiera a todos los altos funcionarios, de director a presidente, ahorraría dos mil millones de pesos; medio sueldo, mil millones de pesos”.

Al día siguiente, en línea con el argumento del presidente y su candidata, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, aseguró que la nómina de toda la burocracia federal es inferior al ahorro prometido (300 mil millones de pesos) y que el pago a los altos funcionarios asciende al 0.7 por ciento del total, algo así como 21 mil millones de pesos.

Pero veamos estos datos obtenidos de los presupuestos de egresos 2009 y 2012: en 2009 había 49 mil 322 plazas de mandos superiores directos u homologados de la administración pública central (sin paraestatales ni poderes autónomos), con una nómina de 83 mil 834 millones de pesos. En 2012, esas plazas aumentaron a 51 mil 469 con nómina anual de 88 mil 34 millones de pesos.

Esta última cifra es, entonces, la nómina anual de los mandos superiores directos y si se reduce a la mitad, sería de 44 mil 17 millones de pesos. Así que ahí está un primer monto de ahorro.

En el presupuesto de 2009 el costo de los servicios personales para los organismos paraestatales de control directo y los poderes autónomos (Legislativo y Judicial) fue de 283 mil 926 millones de pesos. En el presupuesto de 2012 aumentó a 303 mil 132 millones de pesos.

Como no se cuenta con información detallada del número de plazas de mando superior en esos órganos del Estado, la propuesta de López Obrador sugiere un ahorro conservador de 15 por ciento exclusivamente en mandos superiores, lo que implicaría un ahorro de 45 mil millones de pesos. Y ahí tiene usted un segundo monto de ahorro. De manera que la reducción salarial a los mandos superiores de los tres poderes del Estado ascendería a 89 mil millones de pesos.

López Obrador plantea que el gasto de operación del gobierno no pueda aumentar más de la mitad que el crecimiento económico proyectado en los Criterios de Política Económica, lo que permitiría alcanzar dos objetivos:

1. Evitar sobreejercicios presupuestarios que durante los últimos tres años ha sido en promedio de 90 mil millones de pesos anuales.

2. Detener el crecimiento del gasto corriente observado, evitar que se excedan esos 132 mil millones de pesos que se excedieron en 2010 y por lo menos ahorrar de ahí unos 85 mil millones de pesos.

De manera que ahí está otro monto de ahorro potencial equivalente a 175 mil millones de pesos que se podría alcanzar eliminando de la alta burocracia el pago de seguros médicos, seguros de vida y seguros de separación individualizada; derogando pensiones a expresidentes, limitando de gastos de publicidad y eliminando gastos de telefonía celular y de vehículos oficiales, entre muchos otros.

De manera que el total de ahorro sería: 89 mil millones por reducción de sueldos de la alta buricarcia de los tres poderes, 175 mil millones por la disminución del gasto corriente del gobierno y 50 mil millones por reducción del gasto corriente de entidades federativas. Esto es, un total de 300 mil millones de pesos.

Esas son las cuentas y quizás tenga razón el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, cuando en defensa de su jefe Felipe Calderón dijo que aclarar no es hacer propaganda. El problema es cuando la pretendida aclaración es en realidad una mentira.

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@RaulRodriguezC