El pronosticado vacío

Jorge Carrillo Olea

Con la ficción de debate político del domingo debe darse por terminada la campaña. El encuentro resultó una especie de tutti frutti verbal, falto de ideas integradoras, fundacionales, establecidas como prioritarias, todo tuvo el mismo peso. Fue la última oportunidad para presentar ideas sustantivas, trascendentes al momento y al sexenio.

Nadie pensó en el dilatado siglo XXI, que está por delante, tal como era debido. Nadie ni siquiera lo mencionó, nadie vislumbro y planteó que nuestros niños y adolescentes tienen derecho a un horizonte generoso para su adultez. Nadie lució ni asomos de estadista. Nadie transmitió ser consciente de que sería un encuentro trascendente, disyuntivo entre la mediocridad y la oportunidad de presentarse como un adalid memorable.

La impunidad, la corrupción, el cainísmo social que amenaza, que avanza y destruye la entrañable solidaridad social tan nuestra, son los verdaderos monstruos antisociales.

No, nadie pensó ni fue consecuente con aceptar que ésa es la verdadera raíz, fuente y amenaza de eternización del crimen que nos lacera. Si mencionaron la corrupción, fueron simples alardes retóricos. Peña no puede hablar de honestidad ni prometer limpieza, llevando en sus espaldas a los Frankenstein que son Arturo Montiel y Humberto Moreira, ni con los no pocos sátrapas que lo acompañan. Andrés Manuel López Obrador tampoco con sus dos colaboradores, el de Las Vegas y el de las ligas o con los seis millones de dólares a discusión.

En el cúmulo de ideas dispersas, una especie de confeti soñador, sin prioridades, nadie identificó ni condensó qué,  cómo y con qué propuestas ejecutivas cuando hay cinco pilares indispensables para crear una nueva realidad nacional: 1. Vuelta al Estado de derecho. 2. Reconstruir el sistema educativo. 3. Hacer real la cobertura de los servicios de salud. 4. Generar con autenticidad empleo suficiente y remunerador. 5. Recuperar ese valor nacional que fue nuestro prestigio internacional. Parcialidades, indeterminaciones y más vaguedades, o bien como el caso de Andrés Manuel fantasías y fantasías.

En el conjunto de los dos debates, tampoco se habló con la energía y proyección suficientes de otro hecho cardinal, este de carácter instrumental. Se necesita un gobierno más ágil, más económico, más eficiente.

Hay muchos espacios que rediseñar, que fortalecer, aquí se comentan sólo: 1. La debilidad de la Secretaría de Gobernación. 2. El bicéfalo de Sedena-Marina que produce enfrentamientos y descoordinación. 3. La oportunista creación de la de Seguridad Pública. 4. La ruina que es el Ministerio Público Federal (PGR), con su vergonzosa sumisión a los intereses políticos del presidente, su disfunción y tremenda corrupción. 5. El desastre de descoordinación que es el Consejo de Seguridad, sea nacional o pública. 6. La inmensa debilidad y descoordinación de los órganos de inteligencia criminal y todo lo demás que se quiera. Nadie actuó así porque ninguno es siquiera un apunte de estadista, ratificando así que es el amargo hechizo de lo mediocre lo que nos espera.

¡Se acabó la campaña! Al viejo, pero vivísimo rubro de la justicia social, como un todo virtuoso anhelado por generaciones nadie lo recordó, quizá es parte del pasado autoritario y corrupto que está de moda aludir.

Los días que restan serán de agresiones vulgares, menores, indignas del país y del momento y por parte del perdedor, la ya anticipada justificación para afilar los cuchillos largos.

Así que sin ser agorero, se puede decir que después del día primero de julio quién sabe qué nos espere, pero seguro algo poco estimulante, por lo menos, un desencanto más en los discursos triunfales.

Pero los dados están jugados y ahora parece que aquel lance de López Obrador de presentar anticipadamente a “su gabinete” cobró sentido. Es un grupo respetable de mexicanos. No hay duda. Y del otro, ¿qué? ¿Más extremistas neoliberales, tecnócratas, macroeconómicos, vividores o corruptos? López Obrador dio una lanzada y nos abrió los ojos sobre sus valedores, pero, ¿y el otro, el que ofrece en lo individual tan poco?

hienca@prodigy.net.mx