Nació en 1878, en un humilde rancho cercano a San Juan del Río, Durango. Peón durante sus primeros años, Villa vivió en carne propia la opresión de los trabajadores agrícolas en las haciendas porfirianas, hasta que a los 16 años se echó al monte para iniciar una carrera como bandolero.
Hombre con probadas capacidades de liderazgo, valiente y conocedor de los caminos y los parajes de la sierra, se unió en 1910 a la revolución al frente de 300 hombres, y pronto se ganó una bien merecida fama de sagaz jefe guerrillero. Su prestigio fue creciendo a lo largo de varias campañas hasta que en septiembre de 1913 reunió bajo su mando diversos contingentes rebeldes formando la poderosa División del Norte, que rápidamente conquistó grandes y ricos territorios, en los que inició un experimento social revolucionario.
Cuando los revolucionarios vencedores se escindieron en dos grupos enemigos, los ejércitos mandados por Villa se enfrentaron a lo largo de buena parte del territorio del país contra los partidarios de Venustiano Carranza, y aunque derrotado por Álvaro Obregón, Villa no se rindió y durante cinco años continuó resistiendo en sus territorios del norte.
Por fin, en 1920 Pancho Villa firmó la paz con el gobierno de Adolfo de la Huerta, representante de un nuevo grupo político. Durante tres años Villa vivió en las tierras que le dio el gobierno, pero el 20 de julio de 1923 fue asesinado, cuando se temía que uniera su fama y su talento militar a una nueva y peligrosa oposición contra el gobierno. De esa manera, en una emboscada, perdió la vida el legendario y popular jefe guerrillero.
Fuente: México 2012
