Los primeros estudios realizados de Fertilización in vitro (FIV) en seres humanos fueron de Patrick Steptoe, médico gineco-obstetra del Hospital Distrital de Oldham, Lancashire, al norte de Inglaterra, quien introdujo la laparoscopia en ese país; y Robert Edwards, que era embriólogo y genetista del laboratorio de fisiología de la Universidad de Cambridge.

El camino hacia el éxito no fue nada fácil; Edwards tuvo que montar un laboratorio en Oldham y, frecuentemente, manejaba 200 kilómetros entre su lugar de trabajo y el de Steptoe. Existía mucha crítica opositora acerca de la ética de su trabajo y no recibieron ningún apoyo económico o científico del departamento de investigación médica, pero esto representó el inicio de más de 20 años de colaboración entre dos hombres.

Estos autores llevaron con éxito la primera concepción efectuada a través de una fecundación realizada fuera del cuerpo de la madre.  Leslei, de 29 años de edad, que sufría un bloqueo en sus trompas de Falopio que le impedía tener hijos, por lo que había decidido someterse a un novedoso tratamiento llamado fecundación in vitro. Para sorpresa de muchos, la niña Louise Brown, nació el 25 de julio de 1978, perfectamente sana, convirtiéndose en el primer “bebé probeta” de la historia.

A pesar de la fuerte oposición de algunos sectores, continuó con sus trabajos que han hecho posible unos 5 millones de nacimientos en todo el mundo mediante la utilización de las técnicas por él iniciadas. En 2010 fue galardonado con el premio Nobel en Fisiología y Medicina por el desarrollo de la técnica de fecundación in vitro que supuso un hito en la historia de la medicina y contribuyó a solucionar los problemas de fertilidad que afectan al 10 por ciento de las parejas.

Fuente: Fertilab