Ricardo Muñoz Munguía
 (Primera de dos partes) 

La Ciudad de México es el personaje de innumerables rostros. Por supuesto, varios escritores han retratado los mejores gestos de esta urbe donde la diversión, el juego o el misterio aparecen. Por otro lado, también le han buscado el acné a la capital mexicana y, en la novela que hoy nos ocupa, se dejan ver los puntos malos: el secuestro, la violencia, la traición, la pesadumbre, la inseguridad. Sin embargo, estas características ya no son meramente de las urbes sino también de cualquier provincia, incluso en el llamado DF que paradójicamente es la ciudad más segura del país pero, por supuesto, el número de secuestros es increíble.

Francisco J. Cortina, autor del volumen Ley aduanera. Análisis y comentarios (Editorial Themis) expone en su primera novela, La chica IBM. Historias de un secuestro, a la Ciudad de México como el campo de la desolación. Desde el arranque de sus páginas somos testigos del asesinato de la hija de un hombre de éxito y felicidad pero tal evento lo llevará al fondo de la calle hasta ser rescatado para que lo veamos como el futuro policía que será pieza clave en todo el drama, aunque al final, tras una decisión increíble o escena de película “chafa”, se vendrá abajo este personaje ante los ojos del lector.

Si bien la novela de Cortina se enfoca en la Ciudad de México, donde se da el secuestro de “la chica IBM” y de un mexicano-estadounidense, las menciones sobre varios sitios de la capital quedan en simple mención, pues no se ahonda, sólo nos enteramos que el secuestro se lleva a cabo en Polanco y de ahí mínimamente sabremos de algunos lugares, entre ellos del Mercado San Juan en el Centro, que comieron en un restaurante de San Jerónimo o que la persecución de uno de los implicados se dio, eso sí, ya con más interés en retratar esa parte en escasas tres páginas, en una plaza comercial de Avenida Universidad y seguir por Félix Cuevas y hasta ahí.

La chica IBM aprehende por la estupenda narrativa del autor que retrata un secuestro. No hay desperdicio de páginas y, sobre todo, sostiene al lector hasta el final mas el drama con algunos aspectos que hace cojear a la novela nos centraremos en la próxima entrega.