Recordamos este 10 de Julio a Louis Jacques Mandé Daguerre nacido en Francia en el año de 1787 hombre de ideas innovadoras, mentor de ciencia y tecnología, descubridor de arte y de sueños, Inventor de la fotografía y especial personaje que nos proporciona  trozos de la vida plasmados sobre una hoja de papel.

Los inventos no se dan de la noche a la mañana, aunque es lógico suponer que existe cierto punto de referencia a partir del cual se da por sentado el invento, es así como la luz eléctrica, el avión, el automóvil, la televisión (pudiéramos también añadir) no tuvieron un inventor determinado, tampoco el invento de la fotografía pudiera atribuírsele a una persona en concreto.

La fotografía, sí, es el producto del trabajo de una serie de hombres que de manera separada fueron aportando datos y observaciones, aunque uno de ellos fue el que más contribuyó y  ese fue Daguerre.

Es importante saber  la primera fotografía de personas vivas se logra captar en 1838 en la cual  muestra una calle muy concurrida (el Boulevard del Temple Parisino).

 La Academia de Ciencias en París fue la que presentó públicamente el invento. Posteriormente, el Estado francés compró el invento por una pensión vitalicia anual de 6.000 francos para Daguerre y otra de 4.000 francos para el hijo de Joseph Niépce con el cual años atrás habría firmado un contrato de sociedad, esto con el único objetivo de poner a disposición de la ciudadanía el invento, lo cual permitió que el uso del daguerrotipo se extendiera por toda Europa y los Estados Unidos.

A principios de julio de 1851, Luis Daguerre muere en el pequeño pueblo donde se había recluido. Sus vecinos se reúnen y entre todos costean una tumba en el cementerio de la localidad, donde fuera enterrado el 10 de julio de 1851.

 Su nombre quedó como emblema y símbolo de la fotografía y el daguerrotipo, que en realidad jamás inventara, pero que dio la pauta y el poder para hacerlo. Un gran maestro, inventor y artista de corazón: Louis Jacques Mandé Daguerre.