Ricardo Muñoz Munguía
El juego de la palabra puesta al espejo, dada desde su frente pero que retorna en su revés o en un nuevo significado, nos permite el asombro y la pasión por la palabra misma.
Sorberé cerebros (Axial [tinta nueva]) es una invitación para que la mente juegue. Gilberto Prado Galán (Torreón, Coahuila, 1960), el compilador de la antología que hoy nos ocupa, menciona que el género literario que quizá “con mayor fortuna practican los matemáticos sea el palíndromo”. Sin embargo, la invitación al palíndromo, sin duda, será tomada por el dueño de cualquier oficio o profesión.
La Antología palindrómica de la lengua española que ha llevado en su conjunción el coordinador de Difusión Cultural de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, se advierte en la nota introductoria que su común denominador “es la escritura de palíndromos en lengua española en el espectro temporal del siglo XX”, y en ese llamado están Josep M. Albaigès i Olivart, Juan José Arreola, Aurelio Asiain, Rubén Bonifaz Nuño, Cabrera Infante, Julio Cortázar, Gerardo Deniz, Otto Raúl González, Darío Lancini, Tito Monterroso, Julián Ríos y Luis Torrent, entre varios más. Conforme avanzamos lentamente en cada página, en cada palíndromo del volumen compilado por Prado Galán nos sentimos tentados para participar en lo que parece un juego de tenis frente al espejo, así, los inicios de quien redacta le nacen, por ejemplo, algunos sencillos: “Amor a la roma”, “La sala la sal” o “Anita alemana”. El ejercicio del palíndromo habrá de convocar a sus lectores no sólo a colaborar con nuevos ejercicios sino que, también, los interminables letreros encontrados a nuestro alrededor o títulos ya sea de libros, películas o lo que se antoje se enfocarán igualmente desde el revés de cada palabra, como puntualmente afirma el título de la antología palindrómica: Sorberé cerebros.
