Por el hecho de ser una de las mujeres más fotografiadas de su época, y su relación con la cámara, Frida Kahlo es el tema de la muestra “La tragedia hecha arte”, que presenta el Museo de Arte Afroamericano.

La exposición celebra los 105 años del nacimiento de Kahlo, que se cumplieron el 6 de julio, y fue organizada conjuntamente con la Embajada de México.

Está integrada por 10 fotografías en blanco y negro de autores desconocidos y no están fechadas ni firmadas. Muestran a la artista como un mito del siglo XX.

Las imágenes exploran la enigmática belleza de Kahlo, que en todas las fotos aparece con los labios pintados de rojo y adornada con collares y zarcillos largos. El conjunto revela a una mujer poseedora de una dignidad particular a pesar del sufrimiento que le causaban las secuelas que la poliomelitis y un accidente de tranvía dejaron en su cuerpo.

La serie pertenece a la Fundación Nelson Sánchez Cha pellín, que la adquirió este año. Las conseguimos en una casa de antigüedades de Florida, Estados Unidos, propiedad de una marchante mexicana.

Su negocio atravesaba una crisis grande y pusieron en venta las imágenes, indica Sánchez, presidente del museo. Las gráficas fueron halladas hace varios años en un cajón en el hogar de la artista, fallecida en 1954. Se encontraron junto con objetos personales que fueron vendidos posteriormente.

La tragedia hecha arte revela los afectos de la pintora, pues la mayor parte de las imágenes en blanco y negro e impresas en papel fotográfico de los años treinta está dedicada a tres de las personas más importantes de su vida: su marido, su mejor amiga y, por supuesto, su médico.

Varias de las imágenes están dedicadas a la cantante Chavela Vargas, de quien se cree fue amante de Kahlo: “Con todo mi cariño y pasión para la chingona Chavela Vargas”.

En algunas imágenes Kahlo aparece pintando. Eso es significativo para alguien cuya preocupación era pintarse a sí misma, según apuntó Sánchez.

Fuente: Notisistema