Este 14 de agosto se cumplieron 111 años del primer vuelo de un aparato construido en Estados Unidos por los hermanos Wilbur y Orville Wright, pioneros de la aviación mundial.

Esta máquina, logro elevarse a 12 metros y recorrer una distancia de 90 metros, en esta fecha, pero de 1901.

A los Wright (nacidos en 1867 y 1871, en Dayton y Millville, Idaho, respectivamente) se les atribuye el primer vuelo a motor, prolongado y verificado, el cual fue realizado el 17 de Diciembre de 1903, pero el de 1901 fue su primer intento.

Aunque la evolución de las aeronaves fue muy lenta a partir de 1903, Wilbur y Orville  persistieron en sus intentos previos a esa fecha hasta lograr recorrer en vuelo 260 metros, en 59 segundos.

Esto es lo que cuenta el portal Biografías y Vidas (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/w/wright_hermanos.htm) al respecto de estos intrépidos pioneros de la aeronáutica.

Humildes mecánicos

 

Los hermanos Wright, nombre con el que han pasado a los anales de la historia los dos pioneros estadounidenses de la aviación Orville y Wilbur Wright, habían recibido únicamente una formación equivalente al nivel de bachillerato, por lo que, para ganarse la vida, y aprovechando la circunstancia de que Orville era campeón ciclista, montaron un negocio de reparación de bicicletas: la empresa Wright Cycle Co., en la que podían aplicar con provecho sus excepcionales dotes para la mecánica práctica.

Este negocio les permitió financiar, además, su otra gran pasión, a la que empezaron a dedicarse de manera sistemática a partir de 1899: las investigaciones relativas al vuelo. Conocedores de los trabajos del alemán Otto Lilienthal (1848-1896), fallecido en accidente durante uno de sus vuelos planeados cerca de Berlín, quien durante muchos años había creado un sinfín de planeadores y establecido los principios fundamentales del vuelo planeado, y de los del ingeniero y arquitecto estadounidense S. P. Langley (1834-1906), que desarrolló diversos principios de la aerodinámica y explicó el proceso por el cual el aire puede sustentar las alas, se lanzaron a la construcción de cometas y planeadores biplanos, que perfeccionaron gracias a la introducción de elementos como el timón vertical, el elevador horizontal y los alerones.

Sus trabajos y la incorporación de estas mejoras les permitieron pronto controlar por completo el movimiento del ingenio en las tres direcciones necesarias para el vuelo. Para probar sus desarrollos inventaron una instalación, conocida en la actualidad con el nombre de túnel de viento (1901), en la que podían poner a prueba las características aerodinámicas de los ingenios que más tarde construirían, como la máquina voladora de 9,76 m de envergadura y 1,52 m de cuerda, equipada con una cola vertical doble, en la cual se basaron para construir el aeroplano al que, en 1903, adaptaron un motor de combustión interna: fue el primer ingenio volador más pesado que el aire.

Los vuelos iniciales de este aparato tuvieron lugar el 17 de diciembre de 1903, en las llanuras de Kill Devil, cerca de Kitty Hawk, en Carolina del Norte, y permitieron a Wilbur, ante la mirada de sólo cinco testigos, protagonizar un vuelo de casi un minuto de duración durante el cual recorrió unos 850 pies (aproximadamente 26 m). Para llevar a cabo esta gesta histórica, que señala el inicio de la aviación, los Wright construyeron un planeador al que siguió un modelo más evolucionado, llamado Flyer III, con un peso de 388 kg y equipado con un motor de cuatro cilindros capaz de desarrollar 21 CV de potencia. Este ingenio disponía además de dos hélices.

Proeza inadvertida

La proeza pasó casi inadvertida en una época en que los intentos del hombre por volar en aparatos más pesados que el aire no gozaban de reconocimiento tras los sucesivos fracasos de S. P. Langley, quien había invertido en sus proyectos 50 000 dólares de fondos gubernamentales entre los años 1897 y 1903. Sin embargo, la situación cambió radicalmente en 1905, cuando la prestigiosa revista científica estadounidense Scientific American informó con detalle a sus lectores de la hazaña.

Por aquel entonces, Orville y Wilbur habían conseguido desarrollar ya un ingenio volador capaz de mantenerse en el aire durante media hora y recorrer un total de 24 millas (unos 38,5 km). Los Wright llevaron a cabo demostraciones de su invención en Europa y América y fundaron la American Wright Company; en 1912, a la muerte de Wilbur, Orville asumió la dirección de la empresa hasta 1915, momento en que la abandonó para dedicarse a la investigación aeronáutica.

Redacción/she